Estaba harto de sus gritos. De sus acusaciones. De sus reclamos. De ella.
Era lunes por la mañana. El domingo pasado había caído en cuenta de que no me sentía nada bien después de trabajar. Tenía que ir al doctor. Por suerte, era mi día de descanso.
Ella me recordó que debía ir por un documento a mi antigua escuela. Era necesario, sin duda, de otro modo me iba a quedar sin seguro social. La Fuerza sabe lo mucho que necesito esa cosa.
Mi día transcurría relativamente normal. Toser, estornudar, toser, rodar en mi cama, decirle adiós a mi hermana, seguir rodando, levantarme.
Cuando me levanté, supe que no estaba bien.
Entre molestias varias pude ir al teléfono para llamarle. Le pregunté si podría ir ella por el documento que necesitaba, esperaba que me pudiera apoyar. Me equivoque, pues ella debía ir a trabajar por la tarde.
Molesto y sintiéndome mal, salí de casa para ir por el dichoso documento y a averiguar que tenía. Horas bajo el sol, aunque iba en un camión. Otro rato caminando. Más hastío. Estornudaba y tosía todo el tiempo.
Logré cumplir mis misiones aun así. Guardé el documento en mi mochila y compré las medicinas que me recetó la doctora que me atendíó. Volví a mi casa y me tumbé en la cama, esperando que diera la hora de tomarme las medicinas y sintiendo aun molestias. Así se me fueron las horas.
Ella regresó por ahí de las 7:30. Me preguntó como estaba, si había ido al doctor, si había ido por el documento. Asentí y respondí. Comenté lo que tenía. Seguí echado en mi cama, puesto que realmente no me sentía bien.
No sé en que momento fue que todo se tornó violento.
Me grito que lavara unos trastos. Opté por ignorarle. Fue a mi cuarto a decirme, en ese tono que siempre me ha molestado, que lavara los trastes. Reaccioné mal. Molesto y sintiéndome como me sentía, le dije que no lo haría. Que necesitaba descansar.
Gritos. Gritos. Gritos. Un intento fallido de encontrar un cinturón para golpearme como si tuviera 10 años. Más gritos. Más gritos.
Y entonces dijo que si no lo hacía, me fuera de la casa. Y le tomé la palabra.
Dejé de responder los mensajes y notificaciones del celular. Recogí el cargador, el celular del trabajo, las medicinas que debía tomar y mi cartera. Me salí mientras ella volvía a gritarme que lavara los trastes.
Mientras caminaba en la oscuridad, furioso y triste, me entraron 3 llamadas de casa que ignoré. Seguramente me iba a gritar mas. Llegué al metro y llamé a alguien, su familia me dio asilo en su casa.
En el camino, solo podía pensar lo mal que se veían las cosas. Si, era mi culpa en gran parte. Esos trastes llevaban algunos días ahí, y eran míos. Pero ella no pudo entender que en ese preciso momento no me sentía bien de salud. Jamás ha entendido que su tonito imperativo me saca de quicio, siempre.
Heme aquí, escribiendo estas líneas. Estoy bien. Solo enfermo. Mañana quizás no vaya a trabajar otra vez. Ya hablaré con mi jefe. Debo tomar un baño.
Debo tomarme un tiempo fuera.
Y volveré, lo sé... Solo necesito relajarme.
Dejar de escuchar esos gritos.
Dejar de sentirme débil.
Otra vez.
...
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12 febrero, 2013
23 septiembre, 2012
Well, that's... Legitimately disappointing...
The bigger the lies, the more they want to believe them...
... And like a vice, hold on to what they believe in.
Las decepciones son cosas de toda la vida, ¿no es así?
Si, lo son. Crecemos aprendiendo que nada es sencillo y que por más jodidas que puedan estar las cosas, debemos mantenernos fuertes. De pie y hacia adelante.
Pero, ¿qué pasa cuando los pilares de tu fortaleza se ven colapsados por los constantes obstáculos que se presentan en la aventura que llamamos "vida"?
Una vez una chica dijo que mi mirada reflejaba la sabiduría de un hombre cuyas experiencias al vivir le habían hecho madurar... Se sorprendía, sin embargo, de que al mismo tiempo tuviera un brillo especial en los ojos. Como el de un niño alegre.
Después me preguntó un poco sobre como había ido mi vida hasta aquel entonces: Le conté que estaba enamorado de una chica maravillosa. Que mis calificaciones en la escuela no eran precisamente las mejores, pero tampoco estaban del todo mal. Me reí. Río conmigo.
Luego me pregunto sobre mi familia y amistades: Le dije sonriendo que mi abuelo era mi ejemplo a seguir y héroe personal. Que mi madre era la onda cuando no estaba de malas. Que mi hermana estudiaba canto en el Conservatorio y lo hacia maravillosamente. Después suspiré y miré hacia los árboles, aún sonriendo, mientras le decía que mi mejor amigo de toda la vida y yo eramos como hermanos. Y que, aparentemente, no se me dificultaba mucho hacer amistades... Especialmente con las mujeres. Volvió a reír.
Intenté explicarle una posible razón por la que mi mirada se veía como decía ella: Hasta entonces, había tenido que crecer a marchas forzadas. Por una u otra razón había vivido algunas cosas fuera de tiempo y momento y tuve que adaptarme a ellas. Sin embargo, no dejaba de divertirme o sonreír por que a mi ver, madurar nunca significó dejar de reír.
— Eres un chico raro... — Me dijo después de reír — Aunque... Eso ya lo suponía...
— No tienes idea... — Le dije yo, aun sonriendo — Ninguna idea en realidad...
Poco tiempo después de esa conversación mi mundo se vendría abajo por primera vez entre mentiras, decepciones y traiciones. Y yo comenzaría a perder el camino, creyéndome el rey del mundo. Creyéndome capaz de todo.
Hoy en día, muchas de esas vivencias aún me persiguen. Aún siento el temor a que las decepciones del pasado se repitan o sean peores. A que las traiciones puedan causar una caída más fuerte o que todo lo que vengo pensando como algo maravilloso no sea más que una mentira más.
Es jodido ir por la vida cargando con temores causados por cosas que van pasando.
Antes de sentirme seguro de nuevo, mi mente era un caos desmedido debido a muchas cosas sin explicación y una que otra decepción. Había mentiras por todos lados y cuando me di cuenta ya no tenía caso pelear. Creí tantas cosas y nada fue verdad.
Así que, si bien es cierto que las decepciones son parte de la vida, me gustaría que al final solo quedara una lección... Y no el sentimiento que causaban.
Por que aquí y ahora, por más seguridad que pueda sentir, no puedo dejar de tener miedo de que todo se vuelva a caer...
Here and now, with all dreams realized, would you choose still more time to do?...
... Don't fall down, 'cause I need you to rise...
... No-one else can heal my wounds.
...
... And like a vice, hold on to what they believe in.
Las decepciones son cosas de toda la vida, ¿no es así?
Si, lo son. Crecemos aprendiendo que nada es sencillo y que por más jodidas que puedan estar las cosas, debemos mantenernos fuertes. De pie y hacia adelante.
Pero, ¿qué pasa cuando los pilares de tu fortaleza se ven colapsados por los constantes obstáculos que se presentan en la aventura que llamamos "vida"?
Una vez una chica dijo que mi mirada reflejaba la sabiduría de un hombre cuyas experiencias al vivir le habían hecho madurar... Se sorprendía, sin embargo, de que al mismo tiempo tuviera un brillo especial en los ojos. Como el de un niño alegre.
Después me preguntó un poco sobre como había ido mi vida hasta aquel entonces: Le conté que estaba enamorado de una chica maravillosa. Que mis calificaciones en la escuela no eran precisamente las mejores, pero tampoco estaban del todo mal. Me reí. Río conmigo.
Luego me pregunto sobre mi familia y amistades: Le dije sonriendo que mi abuelo era mi ejemplo a seguir y héroe personal. Que mi madre era la onda cuando no estaba de malas. Que mi hermana estudiaba canto en el Conservatorio y lo hacia maravillosamente. Después suspiré y miré hacia los árboles, aún sonriendo, mientras le decía que mi mejor amigo de toda la vida y yo eramos como hermanos. Y que, aparentemente, no se me dificultaba mucho hacer amistades... Especialmente con las mujeres. Volvió a reír.
Intenté explicarle una posible razón por la que mi mirada se veía como decía ella: Hasta entonces, había tenido que crecer a marchas forzadas. Por una u otra razón había vivido algunas cosas fuera de tiempo y momento y tuve que adaptarme a ellas. Sin embargo, no dejaba de divertirme o sonreír por que a mi ver, madurar nunca significó dejar de reír.
— Eres un chico raro... — Me dijo después de reír — Aunque... Eso ya lo suponía...
— No tienes idea... — Le dije yo, aun sonriendo — Ninguna idea en realidad...
Poco tiempo después de esa conversación mi mundo se vendría abajo por primera vez entre mentiras, decepciones y traiciones. Y yo comenzaría a perder el camino, creyéndome el rey del mundo. Creyéndome capaz de todo.
Hoy en día, muchas de esas vivencias aún me persiguen. Aún siento el temor a que las decepciones del pasado se repitan o sean peores. A que las traiciones puedan causar una caída más fuerte o que todo lo que vengo pensando como algo maravilloso no sea más que una mentira más.
Es jodido ir por la vida cargando con temores causados por cosas que van pasando.
Antes de sentirme seguro de nuevo, mi mente era un caos desmedido debido a muchas cosas sin explicación y una que otra decepción. Había mentiras por todos lados y cuando me di cuenta ya no tenía caso pelear. Creí tantas cosas y nada fue verdad.
Así que, si bien es cierto que las decepciones son parte de la vida, me gustaría que al final solo quedara una lección... Y no el sentimiento que causaban.
Por que aquí y ahora, por más seguridad que pueda sentir, no puedo dejar de tener miedo de que todo se vuelva a caer...
Here and now, with all dreams realized, would you choose still more time to do?...
... Don't fall down, 'cause I need you to rise...
... No-one else can heal my wounds.
...
17 abril, 2012
Se necesitan 2 para bailar...
"Sal con ella", dijeron... "Será divertido", dijeron...
¿A ustedes no les ha pasado?... Comienzan algo junto con alguien y todo pinta maravillosamente... Hacen lo mejor que pueden por que vaya tan bien como sea posible...
Y de pronto, de la nada, se dan cuenta de que están bailando solos.
Y entonces se preguntan que fue lo que hicieron mal. O que fue lo que no cuadro.
Analizan lo que si sucedió y no encuentran la respuesta exacta.
Todo lo que hicieron fue intentar estar ahí. Hacerse presentes. Dar apoyo y afecto.
¿Qué estuvo mal?
Quizás nunca encuentras la respuesta. Quizás la sabes.
Quizás esta frente a ti y optas por ignorarla.
Tal vez, en realidad, no fue cosa tuya. Hiciste lo que debiste y pudiste.
Bailaste a su ritmo, tal vez un poco más rápido.
O es que, más bien, nunca debieron comenzar a bailar.
Se habrán dejado llevar por la emoción. La situación. Los lulz.
Todo se dio tan de pronto y muy fácilmente...
Parecía magia. Parecía irreal.
Y las sonrisas se volvieron suspiros... Los suspiros se volvieron soledad...
La soledad se volvió tristeza... La tristeza trajo claridad...
... Y la claridad trajo revelaciones.
Y te quedas ahí parado en medio de la pista, preguntándote por qué todo tomó ese rumbo...
Por eso no me gusta bailar: Siempre termino haciéndolo solo.
...
¿A ustedes no les ha pasado?... Comienzan algo junto con alguien y todo pinta maravillosamente... Hacen lo mejor que pueden por que vaya tan bien como sea posible...
Y de pronto, de la nada, se dan cuenta de que están bailando solos.
Y entonces se preguntan que fue lo que hicieron mal. O que fue lo que no cuadro.
Analizan lo que si sucedió y no encuentran la respuesta exacta.
Todo lo que hicieron fue intentar estar ahí. Hacerse presentes. Dar apoyo y afecto.
¿Qué estuvo mal?
Quizás nunca encuentras la respuesta. Quizás la sabes.
Quizás esta frente a ti y optas por ignorarla.
Tal vez, en realidad, no fue cosa tuya. Hiciste lo que debiste y pudiste.
Bailaste a su ritmo, tal vez un poco más rápido.
O es que, más bien, nunca debieron comenzar a bailar.
Se habrán dejado llevar por la emoción. La situación. Los lulz.
Todo se dio tan de pronto y muy fácilmente...
Parecía magia. Parecía irreal.
Y las sonrisas se volvieron suspiros... Los suspiros se volvieron soledad...
La soledad se volvió tristeza... La tristeza trajo claridad...
... Y la claridad trajo revelaciones.
Y te quedas ahí parado en medio de la pista, preguntándote por qué todo tomó ese rumbo...
Por eso no me gusta bailar: Siempre termino haciéndolo solo.
...
03 agosto, 2011
Equilibrio...
Es todo un desastre... Un jodido desastre.
Mi mente es un laberinto digno del Rompecabezas del Milenio de Yuugi Muto. Con puertas, entradas, salidas, escaleras, paredes, ventanas, cuartos y espacios.
En cada cuarto hay alguna cosa que haya vivido. Hay cuartos que están cerrados y no se como entrar. Hay lugares que están tan abiertos que temo entrar. Hay espacios vacíos y otros llenos de sentimientos que tienden a chocar entre sí. Por las ventanas veo un jardín, al cual no puedo salir por que ninguna de las entradas o salidas en mi mente lleva a ahí. Es todo una total confusión. Un laberinto de ideas, sueños, miedos y sentimientos.
Pero últimamente lo que predominan son los miedos... En toda mi mente... Muchas eventualidades me han llevado a ponerme en un estado cerca a la paranoia. Y lo odio. Me odio. Ese estado me está quitando todo de a poco.
Aún no se del todo bien que onda con la escuela, aunque ya voy a volver...
Aún no me siento completamente yo...
Pierdo confianza en todo... Y todos...
¿Qué me pasa?...
Yo soy el desastre... El jodido desastre...
Nada sigue pareciendo suficiente, haga lo que haga... Diga lo que diga...
Sólo sé que estoy fallando... A todos... A mi...
No me encuentro en ningún lado todavía y no sé como vencer todos esos miedos...
¡¿QUÉ MIERDA ME PASA?!
Sólo siento soledad... Frialdad... Todo está mal... Cada vez un poco más mal...
No puedo arreglarlo todo solo... Ni puedo evitar tener miedos... Mucho menos soy capaz de cumplir todas las metas, promesas o sueños que tengo en un solo momento...
Y para variar, el tiempo... Oh si, maldito tiempo... Sigue estando sobre de mi...
¿Qué debo hacer?... ¿Cómo ordenar todo eso?... ¿Cómo vuelvo a ser yo?...
... No sé que hacer... Eso es obvio... Ni que decir o pensar.
...
Mi mente es un laberinto digno del Rompecabezas del Milenio de Yuugi Muto. Con puertas, entradas, salidas, escaleras, paredes, ventanas, cuartos y espacios.
En cada cuarto hay alguna cosa que haya vivido. Hay cuartos que están cerrados y no se como entrar. Hay lugares que están tan abiertos que temo entrar. Hay espacios vacíos y otros llenos de sentimientos que tienden a chocar entre sí. Por las ventanas veo un jardín, al cual no puedo salir por que ninguna de las entradas o salidas en mi mente lleva a ahí. Es todo una total confusión. Un laberinto de ideas, sueños, miedos y sentimientos.
Pero últimamente lo que predominan son los miedos... En toda mi mente... Muchas eventualidades me han llevado a ponerme en un estado cerca a la paranoia. Y lo odio. Me odio. Ese estado me está quitando todo de a poco.
Aún no se del todo bien que onda con la escuela, aunque ya voy a volver...
Aún no me siento completamente yo...
Pierdo confianza en todo... Y todos...
¿Qué me pasa?...
Yo soy el desastre... El jodido desastre...
Nada sigue pareciendo suficiente, haga lo que haga... Diga lo que diga...
Sólo sé que estoy fallando... A todos... A mi...
No me encuentro en ningún lado todavía y no sé como vencer todos esos miedos...
¡¿QUÉ MIERDA ME PASA?!
Sólo siento soledad... Frialdad... Todo está mal... Cada vez un poco más mal...
No puedo arreglarlo todo solo... Ni puedo evitar tener miedos... Mucho menos soy capaz de cumplir todas las metas, promesas o sueños que tengo en un solo momento...
Y para variar, el tiempo... Oh si, maldito tiempo... Sigue estando sobre de mi...
¿Qué debo hacer?... ¿Cómo ordenar todo eso?... ¿Cómo vuelvo a ser yo?...
... No sé que hacer... Eso es obvio... Ni que decir o pensar.
...
14 mayo, 2011
Alta Traición...
... Los hombres... Somos una mierda.
Eso es lo que me queda claro cuando pienso acerca de mis mejores amigos.
Todos, en algún punto, de una o muchas maneras, me han traicionado.
¿Por qué?... Oh, vaya usted, lector viajero, a saber por que...
Yo, sinceramente, no lo entiendo del todo... Y tal vez nunca lo haga.
La verdad y a este punto, ya no me interesa.
Sólo se que gracias a experiencias como esta he ido creciendo otro poco más.
Pero sí, es triste. Confías tanto en alguien, te acostumbras a contarle cosas tuyas, a hacer tonterías y jugar, a los buenos ratos, las risas y todo eso...
Y de pronto... Boom. Todo eso, al carajo.
Creo que responderé el "¿Por qué?"...
- Por una chica.
- Por idiotez.
- Por X o Y.
- Por todas las anteriores.
Oh si, es jodido que años de amistad valgan mierda por cosas así. Y de pronto, ya nada importe.
Pero más jodido es llegar al punto en el que desconfías de todos y todo.
Por que cada que confías, cada que te abres a alguien... Este alguien te apuñala y destroza un poco de aquello que has ido construyendo.
No queda más que seguir andando. Solo, tal vez. Seguir creciendo. Y aprender.
Y si tu lees esto un día...
Agradezco cada carcajada que tuve por tus tonterías y los consejos y zapes cuando los necesité... Realmente te lo agradezco...
Che la Forza sia con voi, pezzo di merda.
... Aunque, según se... Siempre estamos solos...
Sólo que, usualmente, hay gente caminando un camino paralelo al nuestro y deciden hacernos compañía...
...
Eso es lo que me queda claro cuando pienso acerca de mis mejores amigos.
Todos, en algún punto, de una o muchas maneras, me han traicionado.
¿Por qué?... Oh, vaya usted, lector viajero, a saber por que...
Yo, sinceramente, no lo entiendo del todo... Y tal vez nunca lo haga.
La verdad y a este punto, ya no me interesa.
Sólo se que gracias a experiencias como esta he ido creciendo otro poco más.
Pero sí, es triste. Confías tanto en alguien, te acostumbras a contarle cosas tuyas, a hacer tonterías y jugar, a los buenos ratos, las risas y todo eso...
Y de pronto... Boom. Todo eso, al carajo.
Creo que responderé el "¿Por qué?"...
- Por una chica.
- Por idiotez.
- Por X o Y.
- Por todas las anteriores.
Oh si, es jodido que años de amistad valgan mierda por cosas así. Y de pronto, ya nada importe.
Pero más jodido es llegar al punto en el que desconfías de todos y todo.
Por que cada que confías, cada que te abres a alguien... Este alguien te apuñala y destroza un poco de aquello que has ido construyendo.
No queda más que seguir andando. Solo, tal vez. Seguir creciendo. Y aprender.
Y si tu lees esto un día...
Agradezco cada carcajada que tuve por tus tonterías y los consejos y zapes cuando los necesité... Realmente te lo agradezco...
Che la Forza sia con voi, pezzo di merda.
... Aunque, según se... Siempre estamos solos...
Sólo que, usualmente, hay gente caminando un camino paralelo al nuestro y deciden hacernos compañía...
...
03 mayo, 2011
El retrato del Jedi Gris...
"¿Por que la vida tiene que ser tan jodida?" me preguntó alguien una vez.
A lo largo de mi vida había ido pintando un retrato que parecía mostrar aquello a lo que aspiraba, era una imagen llena de todo lo que me movía y lo que me inspiraba... Era, si así lo quieren ver, el personaje que yo quería ser.
Se veía en dicho retrato a una persona de mirada profunda, que reflejaba lo que había vivido a través de los años y al mismo tiempo no perdía la inocencia de un niño.
Su atuendo recordaba bastante al de aquellos caballeros de cierta película de ciencia ficción. Combinando una filipina de gastronomía oscura, con otras cuantas ropas.
De su cinturón colgaba, como recuerdo, un sable láser hecho por su mejor amigo. Su arma predilecta y fetiche personal.
Llevaba el cabello relativamente largo, representando una época en la que su 'rebeldía' le había llevado a creerse el rey del mundo y cometer errores garrafales. De a cual aprendió bastante.
De fondo estaban algunas de sus vivencias, algunos de sus mejores momentos y muchos de sus recuerdos.
Era tal vez, solo un bosquejo bien realizado de mis aspiraciones personales y aquello que quería ser... Por que al final, siempre podía cambiarle elementos y darle una nueva apariencia no era mala idea de cuando en cuando.
Sin embargo, en medio de mi batalla contra la Estrella de la Muerte, dicho retrato se perdió.
Y claro, siempre podía volver a hacerlo.
Pero me enfrento a un gran problema que me aqueja desde que quise volver a mi vida normal:
¿Es ese personaje que tenía visualizado aquel que quiero ser ahora?
Entre otras cuantas dudas, tengo la de "¿Qué carajas hago ahora?"...
Quienes hablaban conmigo decían que yo hablaba con total seguridad al decir que quería estudiar para ser chef. Que llegaría lejos en ello. Yo mismo me recuerdo viendo como todo iba tomando forma poco a poco, maravillado por como el camino aparecía frente a mi.
Hoy, ahora... No estoy seguro de querer eso. Por muchas razones. Una de ellas y posiblemente de las importantes, el hecho de que le voy perdiendo interés. Como siempre sucede con algo que no me va como lo espero.
Y claro, esta vez no fue cosa mía que no me fuera como quería. ¡Yo iba haciéndolo todo lo mejor que podía!... Pero la enfermedad se me cruzo en el camino y todo cambió para mí.
Y tengo, como siempre, al tiempo encima.
... Me siento perdido; solo recuerdo quien solía ser, y no sé quien quiero ser ahora...
No sé que quiero pintar en mi nuevo retrato.
"Piénsalo así: La vida no puede ser de un solo color, como rosa para un 'cuento de hadas'.
Se supone que la vida debe tener todo tipo de colores, para que un día puedas mirar un cuadro totalmente pintado. Con un color representando cada emoción o experiencia que hayas vivido." fue lo que le respondí.
...
A lo largo de mi vida había ido pintando un retrato que parecía mostrar aquello a lo que aspiraba, era una imagen llena de todo lo que me movía y lo que me inspiraba... Era, si así lo quieren ver, el personaje que yo quería ser.
Se veía en dicho retrato a una persona de mirada profunda, que reflejaba lo que había vivido a través de los años y al mismo tiempo no perdía la inocencia de un niño.
Su atuendo recordaba bastante al de aquellos caballeros de cierta película de ciencia ficción. Combinando una filipina de gastronomía oscura, con otras cuantas ropas.
De su cinturón colgaba, como recuerdo, un sable láser hecho por su mejor amigo. Su arma predilecta y fetiche personal.
Llevaba el cabello relativamente largo, representando una época en la que su 'rebeldía' le había llevado a creerse el rey del mundo y cometer errores garrafales. De a cual aprendió bastante.
De fondo estaban algunas de sus vivencias, algunos de sus mejores momentos y muchos de sus recuerdos.
Era tal vez, solo un bosquejo bien realizado de mis aspiraciones personales y aquello que quería ser... Por que al final, siempre podía cambiarle elementos y darle una nueva apariencia no era mala idea de cuando en cuando.
Sin embargo, en medio de mi batalla contra la Estrella de la Muerte, dicho retrato se perdió.
Y claro, siempre podía volver a hacerlo.
Pero me enfrento a un gran problema que me aqueja desde que quise volver a mi vida normal:
¿Es ese personaje que tenía visualizado aquel que quiero ser ahora?
Entre otras cuantas dudas, tengo la de "¿Qué carajas hago ahora?"...
Quienes hablaban conmigo decían que yo hablaba con total seguridad al decir que quería estudiar para ser chef. Que llegaría lejos en ello. Yo mismo me recuerdo viendo como todo iba tomando forma poco a poco, maravillado por como el camino aparecía frente a mi.
Hoy, ahora... No estoy seguro de querer eso. Por muchas razones. Una de ellas y posiblemente de las importantes, el hecho de que le voy perdiendo interés. Como siempre sucede con algo que no me va como lo espero.
Y claro, esta vez no fue cosa mía que no me fuera como quería. ¡Yo iba haciéndolo todo lo mejor que podía!... Pero la enfermedad se me cruzo en el camino y todo cambió para mí.
Y tengo, como siempre, al tiempo encima.
... Me siento perdido; solo recuerdo quien solía ser, y no sé quien quiero ser ahora...
No sé que quiero pintar en mi nuevo retrato.
"Piénsalo así: La vida no puede ser de un solo color, como rosa para un 'cuento de hadas'.
Se supone que la vida debe tener todo tipo de colores, para que un día puedas mirar un cuadro totalmente pintado. Con un color representando cada emoción o experiencia que hayas vivido." fue lo que le respondí.
...
21 diciembre, 2010
...
... No, por favor... ¡Detente ya!...
... Entre otras cosas.
Yo no sé que pretendes hacer... O como vas a ganarte la vida cuando debas salir al mundo.
¿Qué por que lo pienso, dices?... Bueno, no lo sé. Tal vez por que te vi caer cuesta abajo en lo que debió ser tu ascenso a la realidad.
Ya deberías estar en la Universidad... Debiste haber terminado la preparatoria y comenzado la carrera... Y sin embargo, aquí estás. Todo un vago.
No has podido siquiera terminar el primer año de la preparatoria. ¡Muy bien ahí!
¿Qué será de ti?... Dime, ¿Qué harás?
¿Serás escritor de basuras fantasiosas y sin sentido, que muchas veces se basan en cosas que ya existen?... Vaya creatividad la tuya.
Podrías también ser fotógrafo... Ah, pero claro, no. Ni cámara tienes. Es más, ni conocimientos.
Ayudar a la gente cerca de ti con situaciones que se parecen a las que has pasado, no te hacen un posible psicólogo. No pienses idioteces.
Y chef... Bueno, dime, ¿Qué recuerdas de todo lo poco que viste mientras estuviste en la escuela?... ¿Nada?... Ah, eso me temí.
Intentos de todo y nada, como la comida del hospital que tanto desprecias.
Aceptemos la realidad. Eres tan inútil que no puedes ni siquiera ayudar a tu madre en su tienda.
¡No puedes inflar un globo, por todos los dioses!... Así de mal estás.
Oh, ¡Pero no fuese un juego del Xbox por que para eso si le sabes!
Hasta le buscas formas alternas, todo mientras te mantenga entretenido...
Un vago, ya lo dije. Lástima que no paguen por ello. Serías rico.
Aunque claro, no ha sido culpa tuya que te enfermases de esto. Pero tampoco eres precisamente inocente de muchas otras cosas. Karma, ¿Tal vez?
¿No te sientes bien?... ¿No te agrada como te ves?...
Hombre, no sé como pretendes querer a alguien si ni siquiera puedes quererte a ti mismo.
Oh, de ti... ¿Qué sera de ti?
No lo sé... Ya no tengo ni la más remota idea.
Tal vez habría sido mejor que la enfermedad te hubiese desaparecido... Para siempre.
... ¿Dónde esta tu "Fuerza" ahora?
... Yo... No... Lo sé...
...
... Entre otras cosas.
Yo no sé que pretendes hacer... O como vas a ganarte la vida cuando debas salir al mundo.
¿Qué por que lo pienso, dices?... Bueno, no lo sé. Tal vez por que te vi caer cuesta abajo en lo que debió ser tu ascenso a la realidad.
Ya deberías estar en la Universidad... Debiste haber terminado la preparatoria y comenzado la carrera... Y sin embargo, aquí estás. Todo un vago.
No has podido siquiera terminar el primer año de la preparatoria. ¡Muy bien ahí!
¿Qué será de ti?... Dime, ¿Qué harás?
¿Serás escritor de basuras fantasiosas y sin sentido, que muchas veces se basan en cosas que ya existen?... Vaya creatividad la tuya.
Podrías también ser fotógrafo... Ah, pero claro, no. Ni cámara tienes. Es más, ni conocimientos.
Ayudar a la gente cerca de ti con situaciones que se parecen a las que has pasado, no te hacen un posible psicólogo. No pienses idioteces.
Y chef... Bueno, dime, ¿Qué recuerdas de todo lo poco que viste mientras estuviste en la escuela?... ¿Nada?... Ah, eso me temí.
Intentos de todo y nada, como la comida del hospital que tanto desprecias.
Aceptemos la realidad. Eres tan inútil que no puedes ni siquiera ayudar a tu madre en su tienda.
¡No puedes inflar un globo, por todos los dioses!... Así de mal estás.
Oh, ¡Pero no fuese un juego del Xbox por que para eso si le sabes!
Hasta le buscas formas alternas, todo mientras te mantenga entretenido...
Un vago, ya lo dije. Lástima que no paguen por ello. Serías rico.
Aunque claro, no ha sido culpa tuya que te enfermases de esto. Pero tampoco eres precisamente inocente de muchas otras cosas. Karma, ¿Tal vez?
¿No te sientes bien?... ¿No te agrada como te ves?...
Hombre, no sé como pretendes querer a alguien si ni siquiera puedes quererte a ti mismo.
Oh, de ti... ¿Qué sera de ti?
No lo sé... Ya no tengo ni la más remota idea.
Tal vez habría sido mejor que la enfermedad te hubiese desaparecido... Para siempre.
... ¿Dónde esta tu "Fuerza" ahora?
... Yo... No... Lo sé...
...
15 agosto, 2010
De errores pasados...
De vez en cuando todavía me pregunto como habría sido todo si las cosas hubieran sido diferentes...
Una de mis caracteristicas, y tal vez defectos, es que suelo repasar el pasado muchas veces, en un intento de averiguar los posibles desenlaces de las situaciones que analizo...
Considerando que estoy en un hospital, y por X o Y no hay mucho que hacer, pensar durante el día es casi lo único que hago.
En el pasado he cometido errores graves; uno de ellos casi me mete a la carcel (O el Tutorial de Menores, no lo sé en realidad...), y de todos ellos he aprendido algo importante...
Y sin embargo, no puedo evitar preguntarme: "¿Que hubiera pasado?".
Es como una especie de maldición.
Recuerdos, sueños, esperanzas, ilusiones y luego... Mis errores...
¿Estaré pagando por ellos todavía?...
No lo sé. Espero que no. He hecho todo lo que estuvo en mi para enmendarlos.
Esta tal vez no sea la entrada más larga que hayan leído, pero bueno, quería expresar algo con lo que cargo desde hace mucho tiempo...
Y al final, como todo humano, sé que los errores son cosas que a todos nos suceden...
... Aunque igual, desearía haber hecho las cosas de manera diferente...
...
Una de mis caracteristicas, y tal vez defectos, es que suelo repasar el pasado muchas veces, en un intento de averiguar los posibles desenlaces de las situaciones que analizo...
Considerando que estoy en un hospital, y por X o Y no hay mucho que hacer, pensar durante el día es casi lo único que hago.
En el pasado he cometido errores graves; uno de ellos casi me mete a la carcel (O el Tutorial de Menores, no lo sé en realidad...), y de todos ellos he aprendido algo importante...
Y sin embargo, no puedo evitar preguntarme: "¿Que hubiera pasado?".
Es como una especie de maldición.
Recuerdos, sueños, esperanzas, ilusiones y luego... Mis errores...
¿Estaré pagando por ellos todavía?...
No lo sé. Espero que no. He hecho todo lo que estuvo en mi para enmendarlos.
Esta tal vez no sea la entrada más larga que hayan leído, pero bueno, quería expresar algo con lo que cargo desde hace mucho tiempo...
Y al final, como todo humano, sé que los errores son cosas que a todos nos suceden...
... Aunque igual, desearía haber hecho las cosas de manera diferente...
...
05 enero, 2010
Méritos
Por que he de fallar de forma catastrófica a lo que me propongo...
Aaaah, me odio a mi mismo en estos momentos...
En realidad, me he odiado a mi mismo desde hace meses ya... Tal vez años...
¿La razón?
Pues, no la se con exactitud... Creo que necesito un cambio total de actitud... [Y una vida, de paso... Jajaja...]
El hecho es que tengo demasiados rollos pendientes y no parezco mover un solo musculo para resolverlos...
Lo cual me causa un montón de peleas con lo que de forma recurrente llamo "El Imperio"...
[Lease: Mi madre... LOL...]
Error mío, yo lo se... Y bueno...
Heme aqui, cerca de los 18 años...
Creo entonces que ya es momento de ponerle un alto a todo esto.
Fuck yeah!...
Basta de tanta estúpidez y flojera y demás.
Ya les iré relatando como me va en esta Quest Fastidiosa que llamamos "Vida"...
======================================================
Y esto fue, otra entrada más a el nuevo diario del Doctor Jinete...
... De rato.
Aaaah, me odio a mi mismo en estos momentos...
En realidad, me he odiado a mi mismo desde hace meses ya... Tal vez años...
¿La razón?
Pues, no la se con exactitud... Creo que necesito un cambio total de actitud... [Y una vida, de paso... Jajaja...]
El hecho es que tengo demasiados rollos pendientes y no parezco mover un solo musculo para resolverlos...
Lo cual me causa un montón de peleas con lo que de forma recurrente llamo "El Imperio"...
[Lease: Mi madre... LOL...]
Error mío, yo lo se... Y bueno...
Heme aqui, cerca de los 18 años...
Creo entonces que ya es momento de ponerle un alto a todo esto.
Fuck yeah!...
Basta de tanta estúpidez y flojera y demás.
Ya les iré relatando como me va en esta Quest Fastidiosa que llamamos "Vida"...
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Y esto fue, otra entrada más a el nuevo diario del Doctor Jinete...
... De rato.
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