14 mayo, 2011

Alta Traición...

... Los hombres... Somos una mierda.



Eso es lo que me queda claro cuando pienso acerca de mis mejores amigos.
Todos, en algún punto, de una o muchas maneras, me han traicionado.

¿Por qué?... Oh, vaya usted, lector viajero, a saber por que...
Yo, sinceramente, no lo entiendo del todo... Y tal vez nunca lo haga.
La verdad y a este punto, ya no me interesa.

Sólo se que gracias a experiencias como esta he ido creciendo otro poco más.

Pero sí, es triste. Confías tanto en alguien, te acostumbras a contarle cosas tuyas, a hacer tonterías y jugar, a los buenos ratos, las risas y todo eso...

Y de pronto... Boom. Todo eso, al carajo.

Creo que responderé el "¿Por qué?"...
- Por una chica.
- Por idiotez.
- Por X o Y.
- Por todas las anteriores.

Oh si, es jodido que años de amistad valgan mierda por cosas así. Y de pronto, ya nada importe.

Pero más jodido es llegar al punto en el que desconfías de todos y todo.
Por que cada que confías, cada que te abres a alguien... Este alguien te apuñala y destroza un poco de aquello que has ido construyendo.

No queda más que seguir andando. Solo, tal vez. Seguir creciendo. Y aprender.

Y si tu lees esto un día...
Agradezco cada carcajada que tuve por tus tonterías y los consejos y zapes cuando los necesité... Realmente te lo agradezco...

Che la Forza sia con voi, pezzo di merda.



... Aunque, según se... Siempre estamos solos...
Sólo que, usualmente, hay gente caminando un camino paralelo al nuestro y deciden hacernos compañía...

...

03 mayo, 2011

El retrato del Jedi Gris...

"¿Por que la vida tiene que ser tan jodida?" me preguntó alguien una vez.



A lo largo de mi vida había ido pintando un retrato que parecía mostrar aquello a lo que aspiraba, era una imagen llena de todo lo que me movía y lo que me inspiraba... Era, si así lo quieren ver, el personaje que yo quería ser.

Se veía en dicho retrato a una persona de mirada profunda, que reflejaba lo que había vivido a través de los años y al mismo tiempo no perdía la inocencia de un niño.

Su atuendo recordaba bastante al de aquellos caballeros de cierta película de ciencia ficción. Combinando una filipina de gastronomía oscura, con otras cuantas ropas.

De su cinturón colgaba, como recuerdo, un sable láser hecho por su mejor amigo. Su arma predilecta y fetiche personal.

Llevaba el cabello relativamente largo, representando una época en la que su 'rebeldía' le había llevado a creerse el rey del mundo y cometer errores garrafales. De a cual aprendió bastante.

De fondo estaban algunas de sus vivencias, algunos de sus mejores momentos y muchos de sus recuerdos.

Era tal vez, solo un bosquejo bien realizado de mis aspiraciones personales y aquello que quería ser... Por que al final, siempre podía cambiarle elementos y darle una nueva apariencia no era mala idea de cuando en cuando.

Sin embargo, en medio de mi batalla contra la Estrella de la Muerte, dicho retrato se perdió.

Y claro, siempre podía volver a hacerlo.

Pero me enfrento a un gran problema que me aqueja desde que quise volver a mi vida normal:

¿Es ese personaje que tenía visualizado aquel que quiero ser ahora?

Entre otras cuantas dudas, tengo la de "¿Qué carajas hago ahora?"...

Quienes hablaban conmigo decían que yo hablaba con total seguridad al decir que quería estudiar para ser chef. Que llegaría lejos en ello. Yo mismo me recuerdo viendo como todo iba tomando forma poco a poco, maravillado por como el camino aparecía frente a mi.

Hoy, ahora... No estoy seguro de querer eso. Por muchas razones. Una de ellas y posiblemente de las importantes, el hecho de que le voy perdiendo interés. Como siempre sucede con algo que no me va como lo espero.

Y claro, esta vez no fue cosa mía que no me fuera como quería. ¡Yo iba haciéndolo todo lo mejor que podía!... Pero la enfermedad se me cruzo en el camino y todo cambió para mí.

Y tengo, como siempre, al tiempo encima.

... Me siento perdido; solo recuerdo quien solía ser, y no sé quien quiero ser ahora...

No sé que quiero pintar en mi nuevo retrato.



"Piénsalo así: La vida no puede ser de un solo color, como rosa para un 'cuento de hadas'.
Se supone que la vida debe tener todo tipo de colores, para que un día puedas mirar un cuadro totalmente pintado. Con un color representando cada emoción o experiencia que hayas vivido." fue lo que le respondí.

...

13 abril, 2011

¡Yo te elijo!

"Yo quiero ser siempre el mejor... Mejor que nadie más..."



- Son las 9 de la mañana, estimados radioescuchas... ¡Es un bello día soleado aquí, en la región Kanto! - La radio se había prendido ya, anunciando el fin de los sueños de Mike

- Levántate ya, hijo... - Su madre le empujaba ligeramente para despertarlo - No quieres llegar tarde a la entrega, ¿o si?

- Uhm... - Mike apenas estaba consciente, se había desvelado viendo una batalla por televisión - 5 minutos más...

- ¿Cuales 5 minutos? - Su madre comenzaba a impacientarse - Miguel Cortés, ¡Levántate en este mismo instante!

La notablemente irritada voz de su madre fue suficiente para hacer que él se levantara y estuviera listo en menos de 10 minutos. Desayuno rápidamente y fue corriendo hacia el laboratorio del Profesor Oak, donde le darían su primer Pokémon.

Llegó a tiempo para encontrarse con su hermana, quién le esperaba en la reja de la casa del profesor.

- Estuve cerca de pensar que realmente no llegarías… Otra vez. - Ella le recibió con una sonrisa - Pero aquí estás, me alegro. Ven, vamos, el profesor te espera.

- Gracias por tu apoyo, Dannuz... - Mike le devolvió la sonrisa, un tanto más irónicamente. Que le recordaran que su aventura había iniciado algo tarde debido a su falta de compromiso, era molesto.

- Cuando quieras, hermanito. - Hizo una pausa - ¿Has pensado ya a cuál elegirás?

- Si, lo he hecho. Durante 5 años para ser exactos. Sé muy bien cual es mi elección.

- Bueno pues, vamos allá...

Entraron al laboratorio del Profesor Oak, que en ese momento se encontraba observando de cerca a su Arcanine, un poderoso Pokémon del tipo fuego.

- Muy bien, Arcy, todo parece en orden. - Dijo después de revisarle - ¡Sigues tan fuerte como siempre!

El Pokémon emitió un gruñido de aprobación y volteó a ver a Mike y su hermana, advirtiendo su entrada al profesor.

- Ah, ¡Daniela, Miguel! - Los saludó alegremente - ¡Que gusto verles!

- El gusto es mío, profesor. - Dijo Daniela - Ha pasado algo de tiempo desde la última vez que he estado aquí… ¿Cómo le va?

- Bien bien, todo tranquilo por aquí... - Sonrió - ¿Y tú?... Líder de Gimnasio, impresionante.

- Lo sé. Yo aún no termino de creérmelo. Las responsabilidades son muchas.

- Tú puedes con ellas, Daniela. Todo mundo cree en ti.

Mike se puso a observar alrededor, seguido por la mirada del Arcanine del profesor.

- Me pregunto donde estarán... - Se decía a si mismo, mientras buscaba a los Pokémon iniciales - Deberían estar por aquí...

De pronto, un Umbreon tan oscuro como el cielo de la noche saltó hacía el escritorio, asustando de momento a Mike y avisando a su amo, el profesor, sobre sus movimientos.

- Me alegro de que hayan llegado temprano. Estoy seguro de que estás más que listo para iniciar tu aventura, ¿Verdad Miguel?

- ¿Usted también me hará algún comentario sobre mi retraso de tiempo para poder iniciarla?

- Por supuesto que no, jovencito. Sólo me aseguro de que estás listo. - Hizo una pausa, acariciando al Umbreon - Y como veo que lo estás, ven conmigo. Es hora de que elijas a tu primer Pokémon.

El profesor le guió hacía otro cuarto en su laboratorio, donde descansaba una mesa sobre la cual estaban 3 pokebolas, una con un signo de hierba, otra con un signo de fuego, y otra más con un signo de agua. Mike se quedó mirándolas largo tiempo.

- Todavía recuerdo cuando tuve que elegir mi primer Pokémon... - Dijo Daniela - Fue algo difícil, ¿Saben?

- Al final, hiciste una buena elección. - Observó el profesor Oak - Ese Blastoise tuyo es sencillamente excepcional.

- Gracias, profesor... - Daniela se sonrojó un poco - ¿Has tomado una decisión ya, Miguel?

- Sí... - Mike observó las pokebolas una última vez antes de tomar una - ¡Yo te eligo a ti, Charmander!

La pokebola se abrió, dejando salir en un rayo de luz a su ocupante, una criatura parecida a un dinosaurio de color naranja, ojos verdes, mirada juguetona y con una flama de fuego en la punta de su cola. Charmander miró a Mike y le sonrió.

- Buen inicio, Miguel. - Dijo de pronto el profesor - Le agradas a tu primer Pokémon.

- ¿De verdad? - Esa era una de las cuestiones que preocupaban a Mike

- Sí, lo haces. - Dijo su hermana - Mi Squirtle hizo algo parecido antes de lanzarse hacia mí y abrazarme.

Charmander extendió su pequeño brazo hacia Mike, quién lo tomo tímidamente. El Pokémon exclamó en tono de felicidad. Era verdad, se agradaban. Mike estaba más confiado ahora.

- ¡Genial! ¡Ya tengo mi primer Pokémon!

- Y ahora estás listo. Conocerás otros Pokémon, y muchas personas. Te encontrarás con amigos y enemigos. Recorrerás lugares que jamás habías visto, y quién sabe, tal vez veas cosas que nadie más haya visto también...

- ¿Cosas como que? - Preguntó Mike

- Ya lo sabrás después... - Dijo Oak - Ahora, toma, esta es la última versión del PokeDex te ayudará en la aventura que estás por comenzar.

- Gracias, profesor.

Mike tomó el PokeDex, la pokebola de Charmander y se dispuso a salir del laboratorio, mientras su hermana se despedía del profesor.

- No se preocupe, estaré vigilándolo constantemente.

- No me preocupa el... Sé que estará bien... - Dijo Oak - Sólo espero que no se sienta intimidado por el reto al que se enfrentará...

- Descuide, el sabe a que se enfrenta. Lo ha sabido desde hace años ya. - Daniela le sonrió al profesor - ¡Nos vemos después, profesor!

Afuera del laboratorio, Mike se preguntaba cual sería el siguiente paso, cuando la pokebola de Charmander se abrió.

- Pero que... ¿Charmander?

El Pokémon le sonrió de nuevo.

- ¿Es que no te gusta estar en la pokebola?

El Pokémon le asintió.

- Bueno, supongo que no tiene nada de malo que me acompañes fuera de ella... Será divertido...

El Pokémon volvió a sonreírle.

- Eh, ¡Miguel! - Su hermana le gritaba desde la reja del laboratorio - ¡Espérame!

Bajó las escaleras que le faltaban para reunirse con Mike, quién le miraba alegremente en compañía de Charmander.

- ¿Qué hace afuera de su pokebola? - Daniela preguntó

- Pues, aparentemente, no le gusta estar ahí... - Mike lo acaricio - No veo problema con que esté afuera.

- Supongo... ¿Has pensado en un apodo para el?

- ¿Un apodo?

- Sí, algo que le diferencie de los otros allá afuera... Ja...

- Te llamarás... - Mike miró al Pokémon frente a el - Uhm... Fyer.

Charmander, ahora llamado Fyer exclamó en tono de aprobación.

- Me gusta, bastante original.

- ¡Gracias!

- De nada... Ahora, ven, toma. Un regalo de mi parte para ti.

Mike tomó el paquete que su hermana le daba, y lo abrió ansiosamente.

- Vaya... ¡Un PokePod de última generación! ¡Qué genial! ¡Gracias Dannuz!

- De nada, moco. Espero que seas un rival digno de la medalla que me tocará entregarte si me ganas.

- Lo seré, ya lo verás. ¿Verdad Fyer?

El aludido volvió a exclamar alegremente, asintiendo.

- Me alegro de que ambos piensen así de positivo. El camino que sigue es bastante largo, hermano, y confío en que no te detendrás ante nada.

- ¡No lo haré!

- Es bueno saberlo. - Daniela abrazó a Mike - Vamos, hay que ir con mamá, estoy segura de que querrá conocer a tu primer Pokémon.



"... Atraparlos mi prueba es, entrenarlos mi ideal..."

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09 abril, 2011

Otakus y eso...

"Mique, ¿Por que no existe uno como el?..."



Otakus.
Una especie de tribu urbana que prolifera como conejos en primavera.
Usualmente reservados, de costumbres diferentes y ataviados con elementos que provienen de aquello a lo que le profetizan un fanatismo descomunal, son gente muy creativa y artística.
Además, por experiencia sé que saben escuchar y comprenden sentimientos que algunas otras personas encuentran complicados.

¿Por que escribo este post?
Bueno, se dice por ahí que doy la impresión de odiarles. Cosa que, ya que estamos, no es cierta.

Los otakus son parte de mi mundo por default. Tengo contacto con al menos 1 de ellos(as) a cualquier lugar al que vaya y todos(as) son geniales en su propio y extraño modo.

Y, después de todo, ¿Quién soy yo para juzgarlos?
Soy fan de Star Wars, Assassin's Creed, El Señor de Los Anillos, los Legos y otras cosillas más.

El problema surge cuando dejan de ser otakus con vida, y se vuelven esclavos de lo que ven.

La frase que adorna el inicio de esta entrada es un claro ejemplo de ello.

Una amiga preguntándome por que no existían hombres como los que presentan en los Mangas o Animes... Seriamente negándose a sentir algo por alguien, por que no era como alguno de tantos personajes con características épicas, personalidades sobresalientes y cuerpos usualmente bien formados.

Digo, todos(as) tenemos amores platónicos... ¿Cierto?

Pero esto es demasiado. Es llevar la fantasía a un nuevo nivel, uno que te consume. Uno que no te deja vivir. Es encerrarte en ese mundo y no vivir la realidad.

Por otro lado, están también aquellos que presumen ser Otakus.

En mis tiempos, al experimentar sobre Tribus Urbanas, yo recuerdo que los Otakus no presumían serlo. Eran discretos. Se juntaban y hacían cosas enteramente divertidas entre ellos. Su creatividad hacía que el único limite fuese el cielo.

En la actualidad, parece que dejó de ser algo con esencia y se volvió más bien otra moda más. Tanto como los Emo en sus 'mejores días', o los Hipsters ahora.

Y esto aplica para cualquier tipo de fanatismo.
Una cosa es que te guste, eso esta genial por que es parte de tu forma de ser y tus características como persona... Pero irse a al extremo, eso es el error.

No me caen mal... Solo considero que algunos rebasan la línea del gusto y se toman demasiado en serio lo que ven, olvidando así que allá afuera hay un mundo que, bien o mal, puede darles satisfacciones y experiencias más gratificantes que ver un manga o anime.



... De hecho, yo fui una especie de otaku alguna vez... Un wanna-be, más bien...

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06 abril, 2011

Borrador sin titulo...

El espacio estaba cubierto por explosiones, disparos, cazas y fragatas... La batalla estaba en su apogeo...



En uno de tantos giros inesperados en esta guerra que llevaba años, la batalla comenzó a ir en torno al sistema Libia, muy cerca de la Tierra. Argos buscaba poder explotar las riquezas de Libia y unir a sus habitantes a su causa, puesto que muchos de ellos eran sensibles a la Fuerza.

Mientras tanto, los Jedi de toda la galaxia se concentraban en defender la Tierra, Libia y el espacio alrededor de estos sistemas. No se podían dar el lujo de dejar ganar a Argos, por que eso podría significar el fin de la República.

En los hangares de los cruceros del Ejército, Mique y Alex abordaban sus cazas dispuestos a pelear, sabiendo que era muy posible que fuese la última vez que se vieran...

- Como nota curiosa, sigo pensando que volar es para droides. - Dijo Alex, a modo de broma - Pero supongo que estoy aquí en el espacio y no en tierra por que alguien debe cuidarte.

- No lo sé. - Le respondió Mique, entre risas - Tampoco es que tu te cuides muy bien solo...

Una caza verde paso por enfrente de ellos, seguida de un escuadrón completo de cazas clón, hacía la batalla. Mique y Alex cerraron las carlingas de sus cazas y se dispusieron a seguir al maestro Yoda a la batalla.

- ¡Intenta no destruir tu caza, Mique! - Bromeó Alex por el comunicador.

Mique se quedó en silencio mientras se internaban en el espacio. Apenas saliendo del hangar, las explosiones de la batalla comenzaban a verse a no mucha distancia de donde estaban, y debían maniobrar con mucha habilidad para evitar que los pedazos de otras naves les golpearan.

Los Jedi esquivaban con gracia y disparaban con certeza. Y sin embargo, no podían dejar de sentir cierta inseguridad a cada momento que pasaba, con cada explosión que evadían y cada disparo que les pasaba de largo. Era como si algo siniestro estuviese presente.

Y entonces, lo vieron. Una caza Jedi Interceptor color negra. Resaltaba entre la batalla por sus rápidos movimientos y obviamente, el color. Verla infundía temor en los escuadrones de la República. Era la caza personal de Argos.

- Mique... - Se oyó decir a Alex por el comunicador.

- Bienvenido a la batalla...- Dijo Mique en tono frío - ... Padre.



"Hemos perdido un Puesto de Comando..."

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01 abril, 2011

De temores y miedos...

"... El miedo lleva al enojo... El enojo lleva al odio... El odio, lleva al sufrimiento..." - Yoda, Star Wars: Episodio I - La Amenaza Fantasma.



¿No les pasa que cumplen años y hacen una retrospectiva de todo lo que han vivido a lo largo de este tiempo?

¿No les pasa que se dan cuenta de muchas cosas que ignoraban antes?

¿No les pasa que ven lo que no veían y temen por que siempre estuvo ahí?

*Sigh*

A veces me pregunto si no viví cosas cuando debía y me faltan experiencias... O si he vivido demasiado más de lo que debería... Nunca obtengo respuesta.

De mi post sobre mi cumpleaños no. 18 a acá, sucedieron muchas cosas; cirugía por una infección bucal, muelas del juicio, leucemia... Amores, desamores... Peleas, encuentros y desencantos... Y otro montón más de cosas...

En tan solo un año, mi vida dio uno de esos giros dramáticos que uno no se explica. Un cambio total en el script.

Hoy, con 19 años cumplidos, me paro (de manera metafórica, claro) a decir aquí, que tengo miedo.

Como todo ser humano, tengo temores... Pero los que me invaden ahora son, posiblemente, los más fuertes que he tenido desde que temí perder la vida en mi Estrella de la Muerte.

Y todo se reduce a lo siguiente: Perder todo aquello que tanto amas, todo aquello por lo que has trabajado y vivido. Perderlo todo, de pronto, así sin más.

Suena dramático, lo sé. Pero le temo a ello. Por muchas razones.

Una de ellas, por ejemplo, es que aún no logro restablecerme por completo en la vida cotidiana y siento que el tiempo comienza a venirse encima de mi.

Y sé que no debería presionarme, que probablemente tengo todo el derecho del mundo a tomarme mi tiempo para reintegrarme a todo ello de la mejor manera... Pero después de que has pasado 3 años haciendo ABSOLUTAMENTE NADA de provecho, bueno, te ves a ti mismo y dices algo como "¿A qué aspiras, ah?".

Sumemos el hecho de que, aunque me gusta esto de la Gastronomía (que al final pude seguir estudiando), me siento por debajo de la capacidad necesaria de llevarla a cabo.

Y por mi mente pasa de vez en cuando el reclamo/acusación "Tu ya deberías estar en la universidad...".

Algo así van las cosas, agregando también que sigo enfermo y que soy propenso a recaer en algún momento.

¿A qué le temo entonces?
A dejar o perder de pronto todo aquello por lo que yo daría la vida sin dudarlo.



Y entonces vienen a mi mente las siguientes palabras:
- "Nunca olvides... 1 a partir de 0."

Y de pronto, por un momento... Puedo dejar de temer.

...

24 marzo, 2011

De bullying y como lidiar con ello sin morir en el intento...

- Sólo estamos bromeando, Miguel... Cálmate.



Las palabras al inicio de este post son lo que más escuchaba yo en la secundaria de parte de aquellos a los que, erróneamente, considere mis amigos.

Era lo mismo todos los días. Molestar. Era yo peleándome solo contra sus carcajadas debido a lo que uno de ellos decía respecto a mí, y en escala más jodida, sobre mi familia.

¿Qué hacía yo?
La respuesta es simple: Reaccionar como podía ante sus insultos "en broma". La mayor parte del tiempo con un enojo que lejos de llevarme a una salida del asunto, me enfrascaba más y más en sus juegos idiotas y palabras.

Eran tiempos demasiado difíciles, puesto que no solo lidiaba con sus burlas, si no también con mi bajo rendimiento académico, problemas en mi casa y asuntos sentimentales que ahora que analizo, bien pude haberme ahorrado.

Estaba sólo en ello. Casi completamente.

¿Y cómo terminó?
Matemáticas... Bromas pesadas... Enojo... Una pluma... La cabeza del que molestaba... Sangre...

... Si, lectores viajeros, le hice una herida en la cabeza usando mi pluma como cuchillo dejándome llevar por el enojo que estaba sintiendo en el momento.

La sensación de liberación después de ello fue inexplicable. Y aumentó aún más después de que la maestra que nos daba clase llamara al que molestaba, lo regañase y mandara por un reporte y a mí solo me dijera que no lo volviera a hacer.

Después de ello, todo se fue arreglando poco a poco... Para bien.

Pero, ¿Por que les cuento esto?
Bueno, por que lo que hice yo no ha sido la mejor manera.

Si bien o mal, la más efectiva, no la más recomendable. Vamos, eso de 'acuchillar' a alguien con una pluma no es bueno, ni aquí, ni en Chile, ni en el otro lado del mundo... (No sé en otros planetas, ja...)

Es lo que haces si hablar no sirve, si gritar no te ayuda y sí te malentienden todo el tiempo.

Lo mejor, en todo caso, es ignorarles. Aunque suene trillado o poco efectivo, así es... #Dicen que "El valiente dura hasta que el cobarde quiere..." y sí el cobarde en turno ignora al valiente en su intento de llamar la atención por X o Y... Entonces, pues, el valiente se hartará. Casi por lógica.

Y si te aplican esa de "Estamos bromeando, relájate.", con más razón. Puesto que, aparentemente, no saben distinguir entre bromear amistosamente y joder con todas las de la ley.

Al final, no importa que te digan o que piensen de ti... Solo importa lo que tu como persona pienses sobre ti.



Y es así como sobrevives a ello: Creyendo en ti. Fin.

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12 marzo, 2011

Secuencia Restaurada - Respuestas

- Hay cosas que aún no sabes ni comprenderías bien ahora, Miguel...



[Nota del autor: Si, desaparecí largo tiempo... Ya contaré luego por que... Mientras tanto, disfruten este borrador de una historia o algo así...]



Esas palabras, dichas por mi abuelo, resonaban en mi mente mientras caminaba por las calles de la ciudad. Estaba más que claro que se refería a varios de los hechos recientes, pero aúno no alcanzaba a entender bien por que habían sucedido.

De pronto mi vida había cambiado, y de ser un simple joven con una vida bastante bien acomodada pase a ser una especie de mercenario... O algo así. Tampoco sabía que era exactamente en realidad.

Mi atuendo no era precisamente normal, al menos, si lo comparábamos con el de las personas que iban caminando por ahí junto a mí. Aunque ver a un hombre ataviado con armadura, una espada y un cuchillo era algo común, el que el hombre estuviese encima cubierto por un gorro y una capa no lo era tanto.

Y sin embargo, ahí estaba yo, caminando entre ellos como si fuese lo más normal. Confundiéndome entre la gente. Pasando desapercibido. Indetectable.

Y es que, aunque los guardias no prestaban mucha atención a lo que hiciera, no era conveniente llamar la atención ahora, que estaba tan cerca de mi objetivo.

Ricardo Rodríguez, uno de los auto-proclamados dueños del distrito... De mi misma edad, una complexión ligeramente más robusta y posiblemente con más dinero y otras cosas, no lo sé. Yo le buscaba por que tal vez el tendría respuestas, y si no, me conduciría a ellas.

Esperando a que los guardias se alejasen, me acerque lentamente hacía una pared... El plan era escalarla y moverme sigilosamente por los techos, ocultándome en la sombra que la oscuridad de la noche me ofrecía.

Al llegar al techo, miré la Luna y recordé de pronto cuando solía hablar con ella. Eran tiempos diferentes, y las cosas no parecían tan complicadas como ahora.

- ¿En qué momento se perdió todo eso?... - Dije, mirando fijamente el cielo - ¿En qué momento todo se complicó?...

Camine hacía la saliente del edificio, saltando hacía el siguiente mientras intentaba escuchar la voz de mi objetivo... Al detectarlo, me baje de los techos y volví a mezclarme entre la gente. El se movía por la plaza dando ordenes a sus servidores.

De pronto enfiló hacía una calle, solo. Pensé que sería buen momento para obtener lo que buscaba y le seguí... Se retiró del bullicio de la plaza y aproveché para atacar.

- Sé que estás ahí, Asesino... - Dijo Ricardo, sorprendiéndome - No eres nada bueno escondiéndote...

- Será... No tengo por que esconderme ahora que sabes que estoy aquí... - Le respondí desafiante - Hagamos esto más fácil para ambos...

- ¿Qué quieres?

- Sólo una cosa... - le respondí, activando la hoja oculta de mi abuelo - Respuestas...



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03 febrero, 2011

Insieme per la vittoria!

... Por que gracias a todos ustedes aprendí que, mientras pueda sonreír... Todo irá bien...



[Música del post: Blue Bird (Instrumental) - Ikimono Gakari]

Este post, queridas personas que lo leen, es para agradecerles el apoyo que me han dado a lo largo de todo este tiempo.

Han sido los 6 meses más raros que he tenido de vida.
Bueno, en realidad, desde que cumplí 18 años el año pasado mi vida ha dado vueltas raras, la más grande de ellas siendo, efectivamente, enfermarme de Leucemia.

Cuando todo esto comenzó, los primeros días después de saber que estaba enfermo, creí que sería una batalla que tendría que lidiar solo... Con ayuda de mi familia...

Error mío, supongo. Antes de todo esto, la soledad era mi compañera más fiel; bueno, ella y la bola de pelos que poseía por mascota, Ciruela.

Jamás me cruzó por la mente que mis amistades, que las personas que conociese en la Internet, que muchas otras personas con quienes poco o nada de contacto tenía, saldrían para mostrarme que no estaba solo... Que nunca lo estuve... Y que jamás lo estaré.

Para cuando lograron contrabandear la laptop de mi hermana [aplausos a mi madre, y gracias a mi hermana, por favor…] todos mis amigos ya estaban al tanto de lo que había pasado; los pocos que no, se preguntaban dónde demonios me había metido.

Fue algo chistoso que, habiendo montado la fama de que me la pasaba conectado todo el día, de pronto desapareciera por semanas.

Sin embargo, sentí la necesidad de contar de forma resumida lo que había sucedido, y no encontré mejor lugar que mi blog, un lugar frecuentado por mis amigos, algunos seguidores de twitter, y uno que otro incauto sin nada mejor que hacer.

Fue así como, en 2 partes, conté lo que fue el principio de mi caída y le di nombre a mi batalla personal: La batalla de la Estrella de la Muerte. Mi propia Estrella de la Muerte.

Tampoco pensé que, a pesar de ser una enfermedad, me dejaría lecciones como las que me ha dejado... Ni experiencias como las que he tenido... Ni memorias como las que siempre guardaré en los confines de mi mente.

Por que sí, estuve cerca de la muerte. Muy cerca. Y sin embargo, heme aquí escribiendo estas palabras que dedico a todos ustedes, que estuvieron al tanto de la situación, que apoyaron con palabras, comentarios, tweets, llamadas, correos, sonrisas, carcajadas... En fin... Todo lo que hayan podido hacer, que ayudaron a mi y mi familia a no dejarnos vencer.

En realidad, no tengo palabras para acabar de agradecerles a todos... Ni siquiera me daría el post para mencionarlos a todos... Lol.

Sé, gracias a todos ustedes y sus muestras de apoyo, cariño, y fe, que no estoy sólo; que al igual que Luke, tengo mi propio Escuadrón Rojo. Y que la Fuerza, es fuerte en mí.

Puede sonar algo loco todo lo que digo, lo sé, pero esta es mi forma de darles las gracias a todos ustedes; que han estado ahí, al pendiente de mi salud y el bienestar de mi madre y mi familia.

A los que me han visitado en esos gloriosos días de escape del hospital.
A los que me han hecho reír aún cuando he sentido que el mundo se me viene encima.
A los que han apoyado a mi madre, quién es al final, mi gran héroe.
A los que han leído mis locuras a través de mi blog, del facebook, de twitter o el Messenger.
A los que han comentado, y dado su apoyo a pesar de las distancias.
A todos los que leen esto, y los que me faltan...

... A todos ustedes, de todo corazón… Mil gracias.

Que la Fuerza les acompañe, ahora y siempre.



Logro Desbloqueado: Vittoria. - 100G

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02 febrero, 2011

Es el final de la batalla!

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Ha terminado ya. Al fin. Mi Estrella de la Muerte... Fue destruida.

... Esperen un post más largo, mañana.



[...] Having heard that old familiar voice in my head, I was sure this was it. The moment had come. I fired the proton torpedo that would put an end to this battle and destroy the Death Star, once and for all. The rebels who survived the attack and I, fled from the surroundings of the Space Station, just in time before it exploded. [...]

- Great shot kid! - I heard through the comlink on the cockpit- That was one in a million!

- Remember...- The old familiar voice said in my head - The Force will be with you... Always...

[...] My greatest deed; destroying the Death Star... Done. [...]

...