20 mayo, 2010

De injusticias tontas...

¿Por qué el sí y yo no?

Muchas veces, estoy seguro, esa pregunta ha pasado por la mente de muchos de nosotros, mientras vemos a alguien llegar con algo que queremos, entonces, sentimos un inusual deseo por poseer aquello que queremos (Y de paso, golpear al poseedor...)

A mi me sucedió hace unos días, mientras me aburría en clase de Desarollo Humano (Lolwhut?), un compañero llegó saltando de alegría, posiblemente también habiendo mojado los pantalones de la emoción, para presumir con sus amigos su nuevo 'juguetito': Un iPhone.

Le observé a la distancia, mientras jugaba de manera estúpida con una de las creaciones tecnológicas más importantes de nuestra época, con ciertas ganas de arrebatárselo y quedármelo para liberar todo su potencial.

Pero luego, mientras la maestra daba instrucciones sobre el examen que harían aquel día, me puse a pensarlo detenidamente: ¿Realmente necesito un iPhone? ¿Tanto como para pensar locuras así, y querer golpear al n00b que reía alegremente al otro lado del salón?

La verdad, mis queridos lectores viajeros... Es que no. Vamos, ¡Ni un iTouch!

El hecho es, que tengo música gracias a un iPod Nano que antes perteneció a mi hermana... Bueno, aún lo hace, es sólo un préstamo. A cambio, yo soporto el hecho de que el iPod está fundado por una mica de diseño de corazones. Rosas. Ay de mi...
Y un agradable, útil y viejo celular Nokia 1100 hace el trabajo de comunicador. Epic cellphone, I know.

Así que, viendo eso... ¿Para qué demonios quiero yo, un joven de 18 años, un iPhone?
¿Para presumir como aquel tipo en mi salón y sentirme la gran cosa?
No, gracias.

Concluyo: Tecnología... ¡Me la pelas!

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... ¿Mencioné que el muy n00b, tiró el iPhone?...
Ah, Karma, viejo amigo... Te amo.

...

2 comentarios:

  1. ¿Porque él sí y yo no? Pf, me he hecho esa pregunta demasiadas veces, en muchos contextos diferentes...

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  2. PONCHO, QUIEN MÁS5/21/2010 3:19 p. m.

    jejeje ahuevo la tecnologia nos la pela, muerte al manzanofono

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