"Nada como una escaramuza por la mañana... ¿O es tarde?... ¿Noche?... Hombre, no se sabe en el espacio..." - General Mique C.
Transmitiendo: Diario del Comandante 26-3MARC.
...
O como otros me conocían, gracias al mote que obtuve, "Sci".
Lo que a continuación les contaré, será una pequeña parte de lo vivido durante las Guerras Secretas. Un conflicto galáctico entre la República Libre y la Confederación Imperial.
Un conflicto que llevo años, y tomó muchas vidas. Que vio nacer héroes y morir inocentes. Uno en el cual muchos sistemas se perdieron y otros surgieron.
Estoy al servicio del General Mique Cortés, uno de los pocos Jedi que sobrevivieron a la eventual purga de la cual fueron víctimas muchos otros como él. Un terco pero sabio caballero Jedi que peleó por el bien de la galaxia y sus habitantes.
Soy parte de un Comando de Elite seleccionado especialmente para servir en misiones de alto riesgo junto con Mique, quien lejos de vernos como simples herramientas de guerra o seres de los cuales se podía prescindir fácilmente, nos trataba como si fuéramos sus hermanos. Y lo eramos... Hermanos de armas.
Bajo el mando de Mique, logramos liberar sistemas del control del Concilio, y ganamos muchas batallas en tierra, aire, espacio y mar. Aunque claro, en el proceso perdimos otras batallas, muchos hombres y muchas veces estuvimos cerca de perder la fe...
Sin embargo, ese Jedi sabía como elevar la moral, aún en el peor de los panoramas. Sus palabras (Como las de muchos otros Jedi en la galaxia) llevaban un mensaje de esperanza para todo ser libre en cada rincón del universo, y el brillo de su espada nunca parecía extinguirse.
En estas entradas ocasionales de diario, contaré mis memorias de batalla y momentos claves de las Guerras Secretas... Desde el inicio, hasta el final.
El cual, por cierto, espero llegue pronto.
Sci, cambio y fuera.
... Y que la Fuerza nos acompañe, hasta el final.
...
04 octubre, 2011
02 octubre, 2011
Días así...
Grises, nublados, tristes... Muchas formas de verlos...
Para mi son geniales. Y no sé si se deba a que tengo una rara tendencia a la melancolía. O por que si me pongo a escuchar música, me da por pensar o debrayar con mucha facilidad.
Pensar... Oh, si, ha habido mucho que pensar en todo el tiempo que no he escrito en el blog. Muchas cosas han pasado, tanto buenas como malas; y de todas voy aprendiendo un poco más sobre lo que es vivir y sentir.
He ido con una psicóloga, la cual me ha ayudado a definir y re-definir ciertos aspectos de mi vida y las cosas que han pasado a lo largo de esta, así como comprender muchas otras cosas que de una u otra forma no podía entender antes.
Hoy en día sigo sin tener del todo claro que quiero ser al acabar la prepa, pero, bueno, aún me falta tiempo par a acabarla... Y lo principal es que la acabe. Sea como sea, pero acabarla.
Tenía una relación. A distancia, larga distancia. La cual ha sido uno de los sueños más hermosos que haya tenido jamás y como eso la recordaré. Ha sido horrible que tuviera que despertar, pero, así pasa cuando sucede y poco se puede hacer al respecto cuando haz hecho todo lo posible y la única salida es dejar de soñar.
Volví a la escuela, por cierto. Y aunque en mi salón son bastante torpes la mayor parte del tiempo, tienen sus ratos de lucidez. No saldré con las mejores calificaciones este parcial, pero mejoraré si o si en los siguientes.
Y si, tengo una nueva relación... Se puede notar si van y leen mi TL de twitter. Y es una historia interesante, curiosa y genial que en otra entrada les contaré.
Hoy vivo la vida aferrándome a ella con tanta fuerza como me lo permite el humor que me cargue según sea el día. Hoy sigo adelante aunque a veces sienta que sería mejor dejar de caminar. Hoy voy por un camino lleno de cosas que vivir y experimentar. Hoy sigo creciendo.
Hoy, mañana y siempre.
...
Para mi son geniales. Y no sé si se deba a que tengo una rara tendencia a la melancolía. O por que si me pongo a escuchar música, me da por pensar o debrayar con mucha facilidad.
Pensar... Oh, si, ha habido mucho que pensar en todo el tiempo que no he escrito en el blog. Muchas cosas han pasado, tanto buenas como malas; y de todas voy aprendiendo un poco más sobre lo que es vivir y sentir.
He ido con una psicóloga, la cual me ha ayudado a definir y re-definir ciertos aspectos de mi vida y las cosas que han pasado a lo largo de esta, así como comprender muchas otras cosas que de una u otra forma no podía entender antes.
Hoy en día sigo sin tener del todo claro que quiero ser al acabar la prepa, pero, bueno, aún me falta tiempo par a acabarla... Y lo principal es que la acabe. Sea como sea, pero acabarla.
Tenía una relación. A distancia, larga distancia. La cual ha sido uno de los sueños más hermosos que haya tenido jamás y como eso la recordaré. Ha sido horrible que tuviera que despertar, pero, así pasa cuando sucede y poco se puede hacer al respecto cuando haz hecho todo lo posible y la única salida es dejar de soñar.
Volví a la escuela, por cierto. Y aunque en mi salón son bastante torpes la mayor parte del tiempo, tienen sus ratos de lucidez. No saldré con las mejores calificaciones este parcial, pero mejoraré si o si en los siguientes.
Y si, tengo una nueva relación... Se puede notar si van y leen mi TL de twitter. Y es una historia interesante, curiosa y genial que en otra entrada les contaré.
Hoy vivo la vida aferrándome a ella con tanta fuerza como me lo permite el humor que me cargue según sea el día. Hoy sigo adelante aunque a veces sienta que sería mejor dejar de caminar. Hoy voy por un camino lleno de cosas que vivir y experimentar. Hoy sigo creciendo.
Hoy, mañana y siempre.
...
03 agosto, 2011
Equilibrio...
Es todo un desastre... Un jodido desastre.
Mi mente es un laberinto digno del Rompecabezas del Milenio de Yuugi Muto. Con puertas, entradas, salidas, escaleras, paredes, ventanas, cuartos y espacios.
En cada cuarto hay alguna cosa que haya vivido. Hay cuartos que están cerrados y no se como entrar. Hay lugares que están tan abiertos que temo entrar. Hay espacios vacíos y otros llenos de sentimientos que tienden a chocar entre sí. Por las ventanas veo un jardín, al cual no puedo salir por que ninguna de las entradas o salidas en mi mente lleva a ahí. Es todo una total confusión. Un laberinto de ideas, sueños, miedos y sentimientos.
Pero últimamente lo que predominan son los miedos... En toda mi mente... Muchas eventualidades me han llevado a ponerme en un estado cerca a la paranoia. Y lo odio. Me odio. Ese estado me está quitando todo de a poco.
Aún no se del todo bien que onda con la escuela, aunque ya voy a volver...
Aún no me siento completamente yo...
Pierdo confianza en todo... Y todos...
¿Qué me pasa?...
Yo soy el desastre... El jodido desastre...
Nada sigue pareciendo suficiente, haga lo que haga... Diga lo que diga...
Sólo sé que estoy fallando... A todos... A mi...
No me encuentro en ningún lado todavía y no sé como vencer todos esos miedos...
¡¿QUÉ MIERDA ME PASA?!
Sólo siento soledad... Frialdad... Todo está mal... Cada vez un poco más mal...
No puedo arreglarlo todo solo... Ni puedo evitar tener miedos... Mucho menos soy capaz de cumplir todas las metas, promesas o sueños que tengo en un solo momento...
Y para variar, el tiempo... Oh si, maldito tiempo... Sigue estando sobre de mi...
¿Qué debo hacer?... ¿Cómo ordenar todo eso?... ¿Cómo vuelvo a ser yo?...
... No sé que hacer... Eso es obvio... Ni que decir o pensar.
...
Mi mente es un laberinto digno del Rompecabezas del Milenio de Yuugi Muto. Con puertas, entradas, salidas, escaleras, paredes, ventanas, cuartos y espacios.
En cada cuarto hay alguna cosa que haya vivido. Hay cuartos que están cerrados y no se como entrar. Hay lugares que están tan abiertos que temo entrar. Hay espacios vacíos y otros llenos de sentimientos que tienden a chocar entre sí. Por las ventanas veo un jardín, al cual no puedo salir por que ninguna de las entradas o salidas en mi mente lleva a ahí. Es todo una total confusión. Un laberinto de ideas, sueños, miedos y sentimientos.
Pero últimamente lo que predominan son los miedos... En toda mi mente... Muchas eventualidades me han llevado a ponerme en un estado cerca a la paranoia. Y lo odio. Me odio. Ese estado me está quitando todo de a poco.
Aún no se del todo bien que onda con la escuela, aunque ya voy a volver...
Aún no me siento completamente yo...
Pierdo confianza en todo... Y todos...
¿Qué me pasa?...
Yo soy el desastre... El jodido desastre...
Nada sigue pareciendo suficiente, haga lo que haga... Diga lo que diga...
Sólo sé que estoy fallando... A todos... A mi...
No me encuentro en ningún lado todavía y no sé como vencer todos esos miedos...
¡¿QUÉ MIERDA ME PASA?!
Sólo siento soledad... Frialdad... Todo está mal... Cada vez un poco más mal...
No puedo arreglarlo todo solo... Ni puedo evitar tener miedos... Mucho menos soy capaz de cumplir todas las metas, promesas o sueños que tengo en un solo momento...
Y para variar, el tiempo... Oh si, maldito tiempo... Sigue estando sobre de mi...
¿Qué debo hacer?... ¿Cómo ordenar todo eso?... ¿Cómo vuelvo a ser yo?...
... No sé que hacer... Eso es obvio... Ni que decir o pensar.
...
29 junio, 2011
En el país donde no pasa nada...
México lindo y querido, si muero lejos de ti...
Hoy me aventuraré a externar mi opinión sobre mi país y sus situaciones actuales. Sólo un poco de lo que pasa por mi mente cada que veo las noticias y leo los periódicos.
Como sabran, tengo apenas 19 años y técnicamente no tengo mucho conocimiento sobre lo que voy a hablar, pero, de nuevo, poca gente lo tiene al parecer...
Así que, bien puedo estar equivocado. Tal vez demasiado. En algún punto en el futuro volveré a tratar este tema. Tal vez.
Sea cual sea el caso, gracias por leer esto.
México es un país que esta lleno de muchas cosas buenas.
Tenemos, entre otras cosas, algunos de los mejores destinos turísticos en el mundo, una gastronomía rica en todo tipo de sabores y un carácter que usualmente agrada a la gente.
Pero claro, todo esto queda un tanto cuanto sepultado entre las cosas malas... Hay muertes en el norte del país por asuntos de dinero, drogas y grupos del narco... Hay robos, asesinatos, asaltos,secuestros, violaciones, impunidades y destrozos... También tenemos políticos corruptos que solo parecen ocuparse de llenar sus bolsillos con el dinero de los impuestos que paga el pueblo... En todo el país, la gente se queja de todo tipo de inseguridades que bien o mal son difíciles de solucionar para una sola persona.
El problema de México, no es la inseguridad. Ni la corrupción. Ni el narco.
Su verdadero problema, somos nosotros, los que vivimos en el país.
¿Y cómo eso?, me podrán preguntar.
¿Qué hacemos cuando algo no nos parece del país?... Nos hacemos a un lado. O nos quejamos agriamente. O juzgamos a los que están 'al poder' por no solucionarlo.
Como ejemplo pondré un partido de la Selección Nacional; si ganan usualmente decimos "¡Ganamos!"... Pero si pierden, es otra historia, ¿Verdad?... "¡Perdieron!".
No nos damos cuenta que el país no es quien esta al poder (presidente, senado, gobierno, políticos en general... Y eso...) si no, todos los que vivimos en el.
Nos hacemos a un lado cuando todo va mal, y echamos la culpa a otros.
Que si Felipe Claderón, que si Marcelo Ebrard, que si Andres Manuel Lopes Obrador... Que si una manifestación... Que si el ejército... Que si la policía corrupta... Que si a Chuchita la bolsearon...
Lo que le pasa a México es, nada más y nada menos, que una separación.
Todos ven por si mismos. Ven como asegurar cierto poder. Como obtener más dinero. Como ir más allá... Y no digo que este mal, puesto que, después de todo, todos queremos progresar... Pero el detalle esta en que conforme van logrando el poder (i.e: Políticos) se van olvidando del simple y sencillo hecho de que de nada les servirá tener poder o mucho dinero si el país en el que están se esta yendo al carajo.
En su afán de obtener lo que quieren, se van separando de los demás... Egoísmo, supongo que es... Y poco a poco, se van juntando todas esas separaciones de ideas, y hay choques, y hay crisis, y hay faltas de trabajo, dinero, progresos y todo lo que queda son un montón de personas quejándose, creando más conflicto por que no saben como expresarse y problemas de libertad de expresión posiblemente salen a la luz...
Y es que, quejarse tampoco esta mal, después de todo, no nos parece lo que sucede en el lugar donde vivimos y pues, de una forma u otra habrá que hacerlo saber...
... Pero... ¿Cuántos proponen soluciones?... ¿Cuántos no voltean a ver a alguien con una posible solución y piensan que es un iluso, qué México ya esta más que jodido y que no vale la pena?...
¿Cuántos REALMENTE quieren que México salga adelante?...
Si los mexicanos nos uniéramos más, en vez de solo ver por nuestros intereses. Si nos diéramos cuenta de que todos tenemos cierto 'poder' para salir adelante. México progresaría poco a poco y todo mejoraría para todos, en todo sentido.
México no esta tan jodido como parece. Y nadie dijo que sea fácil vivir aquí. Pero me gusta pensar que todavía no es imposible progresar, siempre que nos demos cuenta de que es lo que esta realmente mal.
Cosas como la educación, las responsabilidades y el valor civil... Esas son cosas que se aprenden desde casa, con la familia. Las escuelas nos ayudan a tener conocimientos que nos irán ayudando a lo largo de nuestras vidas.
"La unión hace la fuerza", dicen por ahí. Y en México, eso ha sido demostrado muchas veces ya... ¿Queremos progresar?... Dejémonos de quejas y de juzgar o culpar a los demás... Propongamos soluciones y actuemos juntos, no dejemos solo a uno o unos cuantos actuar.
Por que al final, se dice que en México no pasa nada... Y si, efectivamente, no pasa nada... Nada a lo que, tristemente, no nos vayamos acostumbrando ya...
... Que digan que estoy dormido, y que me traigan a ti...
...
Hoy me aventuraré a externar mi opinión sobre mi país y sus situaciones actuales. Sólo un poco de lo que pasa por mi mente cada que veo las noticias y leo los periódicos.
Como sabran, tengo apenas 19 años y técnicamente no tengo mucho conocimiento sobre lo que voy a hablar, pero, de nuevo, poca gente lo tiene al parecer...
Así que, bien puedo estar equivocado. Tal vez demasiado. En algún punto en el futuro volveré a tratar este tema. Tal vez.
Sea cual sea el caso, gracias por leer esto.
México es un país que esta lleno de muchas cosas buenas.
Tenemos, entre otras cosas, algunos de los mejores destinos turísticos en el mundo, una gastronomía rica en todo tipo de sabores y un carácter que usualmente agrada a la gente.
Pero claro, todo esto queda un tanto cuanto sepultado entre las cosas malas... Hay muertes en el norte del país por asuntos de dinero, drogas y grupos del narco... Hay robos, asesinatos, asaltos,secuestros, violaciones, impunidades y destrozos... También tenemos políticos corruptos que solo parecen ocuparse de llenar sus bolsillos con el dinero de los impuestos que paga el pueblo... En todo el país, la gente se queja de todo tipo de inseguridades que bien o mal son difíciles de solucionar para una sola persona.
El problema de México, no es la inseguridad. Ni la corrupción. Ni el narco.
Su verdadero problema, somos nosotros, los que vivimos en el país.
¿Y cómo eso?, me podrán preguntar.
¿Qué hacemos cuando algo no nos parece del país?... Nos hacemos a un lado. O nos quejamos agriamente. O juzgamos a los que están 'al poder' por no solucionarlo.
Como ejemplo pondré un partido de la Selección Nacional; si ganan usualmente decimos "¡Ganamos!"... Pero si pierden, es otra historia, ¿Verdad?... "¡Perdieron!".
No nos damos cuenta que el país no es quien esta al poder (presidente, senado, gobierno, políticos en general... Y eso...) si no, todos los que vivimos en el.
Nos hacemos a un lado cuando todo va mal, y echamos la culpa a otros.
Que si Felipe Claderón, que si Marcelo Ebrard, que si Andres Manuel Lopes Obrador... Que si una manifestación... Que si el ejército... Que si la policía corrupta... Que si a Chuchita la bolsearon...
Lo que le pasa a México es, nada más y nada menos, que una separación.
Todos ven por si mismos. Ven como asegurar cierto poder. Como obtener más dinero. Como ir más allá... Y no digo que este mal, puesto que, después de todo, todos queremos progresar... Pero el detalle esta en que conforme van logrando el poder (i.e: Políticos) se van olvidando del simple y sencillo hecho de que de nada les servirá tener poder o mucho dinero si el país en el que están se esta yendo al carajo.
En su afán de obtener lo que quieren, se van separando de los demás... Egoísmo, supongo que es... Y poco a poco, se van juntando todas esas separaciones de ideas, y hay choques, y hay crisis, y hay faltas de trabajo, dinero, progresos y todo lo que queda son un montón de personas quejándose, creando más conflicto por que no saben como expresarse y problemas de libertad de expresión posiblemente salen a la luz...
Y es que, quejarse tampoco esta mal, después de todo, no nos parece lo que sucede en el lugar donde vivimos y pues, de una forma u otra habrá que hacerlo saber...
... Pero... ¿Cuántos proponen soluciones?... ¿Cuántos no voltean a ver a alguien con una posible solución y piensan que es un iluso, qué México ya esta más que jodido y que no vale la pena?...
¿Cuántos REALMENTE quieren que México salga adelante?...
Si los mexicanos nos uniéramos más, en vez de solo ver por nuestros intereses. Si nos diéramos cuenta de que todos tenemos cierto 'poder' para salir adelante. México progresaría poco a poco y todo mejoraría para todos, en todo sentido.
México no esta tan jodido como parece. Y nadie dijo que sea fácil vivir aquí. Pero me gusta pensar que todavía no es imposible progresar, siempre que nos demos cuenta de que es lo que esta realmente mal.
Cosas como la educación, las responsabilidades y el valor civil... Esas son cosas que se aprenden desde casa, con la familia. Las escuelas nos ayudan a tener conocimientos que nos irán ayudando a lo largo de nuestras vidas.
"La unión hace la fuerza", dicen por ahí. Y en México, eso ha sido demostrado muchas veces ya... ¿Queremos progresar?... Dejémonos de quejas y de juzgar o culpar a los demás... Propongamos soluciones y actuemos juntos, no dejemos solo a uno o unos cuantos actuar.
Por que al final, se dice que en México no pasa nada... Y si, efectivamente, no pasa nada... Nada a lo que, tristemente, no nos vayamos acostumbrando ya...
... Que digan que estoy dormido, y que me traigan a ti...
...
24 junio, 2011
Hoy hace un año...
"Ahora ves, Dios te pone pruebas. Pero no es nada que no puedas superar." - Mi abuelo
Hace un año a esta hora estaba yo despertando de lo que parecía una pesadilla. Llevaba aproximadamente un mes pasando de la conciencia a la semi-inconsciencia con momentos muy fuertes de debilidad. No entendía exactamente por que; todos creíamos que era por que llevaba rato sin comer bien, por que me acababan de operar de las muelas del juicio y dolía de manera tortuosa.
Claro, mi humor no era el mejor. Ni para estar conectado al Internet como acostumbraba, de hecho, creo que ya ni me conectaba, o si acaso, un rato. Dejaba de contestar por que caía dormido en algún lugar. Entre dolor, fatiga, mareos y la constante frase "Estás muy pálido...", lo mejor que podía hacer era dormir.
Hace un año a esta hora, despertaba todo confundido, solo en casa y muy débil. Recordando que mi madre me había dicho que volvería en la tarde, para decirme como habían salido los resultados de una prueba de sangre, me recosté en el sillón después de revisar algunas cosas en la Internerds... Mi compañera usual, Ciruela, se recostó sobre mí y ambos nos quedamos dormidos.
Cuando desperté, mi madre daba vueltas por toda la casa, buscando no sé que documentos míos. Ciruela le seguía de un lado a otro. Yo seguía confundido, y apenas alcancé a preguntar que pasaba. Me dijo que posiblemente tenía anemia, y que iríamos al Seguro para que el papá de una amiga suya me revisara.
Luego fuimos a casa de mi abuelo, me conecté otro rato, una que otra persona se enteró de como estaba... Me llevaron a tomar fotos para el carnet del Seguro... Se hizo de noche... Camino... Creo que llovía... Una sala de espera... Larga espera... Debilidad...
Y fue entonces como mi batalla con la Estrella de la Muerte comenzó.
Hace un año exactamente de eso, y hoy me levanté inquieto... Dando vueltas en mi cama... Supongo que una parte de mi aún tiene miedo... Supongo es natural... Supongo no quiero volver a vivirlo... Supongo no será la última vez que mire de frente a la Muerte y le sonría al verla pasar...
Pero hay algo que no es solo suposición mía: Hoy estoy bien. Y voy a hacer todo cuanto este en mí por seguir así. Por que aunque volver a ver a la Muerte es inevitable, sé que no tiene prisa por que nos juntemos y tengo muchas cosas que vivir mientras tanto y montones de cosas que lograr.
Hoy hace un año mi vida se puso en juego contra una enfermedad... Y gané.
... Por que no estaba solo. Por que muchos de ustedes me acompañaron en toda esa batalla...
... Una vez más, gracias.
A seguir adelante... Andiamo!
...
Hace un año a esta hora estaba yo despertando de lo que parecía una pesadilla. Llevaba aproximadamente un mes pasando de la conciencia a la semi-inconsciencia con momentos muy fuertes de debilidad. No entendía exactamente por que; todos creíamos que era por que llevaba rato sin comer bien, por que me acababan de operar de las muelas del juicio y dolía de manera tortuosa.
Claro, mi humor no era el mejor. Ni para estar conectado al Internet como acostumbraba, de hecho, creo que ya ni me conectaba, o si acaso, un rato. Dejaba de contestar por que caía dormido en algún lugar. Entre dolor, fatiga, mareos y la constante frase "Estás muy pálido...", lo mejor que podía hacer era dormir.
Hace un año a esta hora, despertaba todo confundido, solo en casa y muy débil. Recordando que mi madre me había dicho que volvería en la tarde, para decirme como habían salido los resultados de una prueba de sangre, me recosté en el sillón después de revisar algunas cosas en la Internerds... Mi compañera usual, Ciruela, se recostó sobre mí y ambos nos quedamos dormidos.
Cuando desperté, mi madre daba vueltas por toda la casa, buscando no sé que documentos míos. Ciruela le seguía de un lado a otro. Yo seguía confundido, y apenas alcancé a preguntar que pasaba. Me dijo que posiblemente tenía anemia, y que iríamos al Seguro para que el papá de una amiga suya me revisara.
Luego fuimos a casa de mi abuelo, me conecté otro rato, una que otra persona se enteró de como estaba... Me llevaron a tomar fotos para el carnet del Seguro... Se hizo de noche... Camino... Creo que llovía... Una sala de espera... Larga espera... Debilidad...
Y fue entonces como mi batalla con la Estrella de la Muerte comenzó.
Hace un año exactamente de eso, y hoy me levanté inquieto... Dando vueltas en mi cama... Supongo que una parte de mi aún tiene miedo... Supongo es natural... Supongo no quiero volver a vivirlo... Supongo no será la última vez que mire de frente a la Muerte y le sonría al verla pasar...
Pero hay algo que no es solo suposición mía: Hoy estoy bien. Y voy a hacer todo cuanto este en mí por seguir así. Por que aunque volver a ver a la Muerte es inevitable, sé que no tiene prisa por que nos juntemos y tengo muchas cosas que vivir mientras tanto y montones de cosas que lograr.
Hoy hace un año mi vida se puso en juego contra una enfermedad... Y gané.
... Por que no estaba solo. Por que muchos de ustedes me acompañaron en toda esa batalla...
... Una vez más, gracias.
A seguir adelante... Andiamo!
...
14 mayo, 2011
Alta Traición...
... Los hombres... Somos una mierda.
Eso es lo que me queda claro cuando pienso acerca de mis mejores amigos.
Todos, en algún punto, de una o muchas maneras, me han traicionado.
¿Por qué?... Oh, vaya usted, lector viajero, a saber por que...
Yo, sinceramente, no lo entiendo del todo... Y tal vez nunca lo haga.
La verdad y a este punto, ya no me interesa.
Sólo se que gracias a experiencias como esta he ido creciendo otro poco más.
Pero sí, es triste. Confías tanto en alguien, te acostumbras a contarle cosas tuyas, a hacer tonterías y jugar, a los buenos ratos, las risas y todo eso...
Y de pronto... Boom. Todo eso, al carajo.
Creo que responderé el "¿Por qué?"...
- Por una chica.
- Por idiotez.
- Por X o Y.
- Por todas las anteriores.
Oh si, es jodido que años de amistad valgan mierda por cosas así. Y de pronto, ya nada importe.
Pero más jodido es llegar al punto en el que desconfías de todos y todo.
Por que cada que confías, cada que te abres a alguien... Este alguien te apuñala y destroza un poco de aquello que has ido construyendo.
No queda más que seguir andando. Solo, tal vez. Seguir creciendo. Y aprender.
Y si tu lees esto un día...
Agradezco cada carcajada que tuve por tus tonterías y los consejos y zapes cuando los necesité... Realmente te lo agradezco...
Che la Forza sia con voi, pezzo di merda.
... Aunque, según se... Siempre estamos solos...
Sólo que, usualmente, hay gente caminando un camino paralelo al nuestro y deciden hacernos compañía...
...
Eso es lo que me queda claro cuando pienso acerca de mis mejores amigos.
Todos, en algún punto, de una o muchas maneras, me han traicionado.
¿Por qué?... Oh, vaya usted, lector viajero, a saber por que...
Yo, sinceramente, no lo entiendo del todo... Y tal vez nunca lo haga.
La verdad y a este punto, ya no me interesa.
Sólo se que gracias a experiencias como esta he ido creciendo otro poco más.
Pero sí, es triste. Confías tanto en alguien, te acostumbras a contarle cosas tuyas, a hacer tonterías y jugar, a los buenos ratos, las risas y todo eso...
Y de pronto... Boom. Todo eso, al carajo.
Creo que responderé el "¿Por qué?"...
- Por una chica.
- Por idiotez.
- Por X o Y.
- Por todas las anteriores.
Oh si, es jodido que años de amistad valgan mierda por cosas así. Y de pronto, ya nada importe.
Pero más jodido es llegar al punto en el que desconfías de todos y todo.
Por que cada que confías, cada que te abres a alguien... Este alguien te apuñala y destroza un poco de aquello que has ido construyendo.
No queda más que seguir andando. Solo, tal vez. Seguir creciendo. Y aprender.
Y si tu lees esto un día...
Agradezco cada carcajada que tuve por tus tonterías y los consejos y zapes cuando los necesité... Realmente te lo agradezco...
Che la Forza sia con voi, pezzo di merda.
... Aunque, según se... Siempre estamos solos...
Sólo que, usualmente, hay gente caminando un camino paralelo al nuestro y deciden hacernos compañía...
...
03 mayo, 2011
El retrato del Jedi Gris...
"¿Por que la vida tiene que ser tan jodida?" me preguntó alguien una vez.
A lo largo de mi vida había ido pintando un retrato que parecía mostrar aquello a lo que aspiraba, era una imagen llena de todo lo que me movía y lo que me inspiraba... Era, si así lo quieren ver, el personaje que yo quería ser.
Se veía en dicho retrato a una persona de mirada profunda, que reflejaba lo que había vivido a través de los años y al mismo tiempo no perdía la inocencia de un niño.
Su atuendo recordaba bastante al de aquellos caballeros de cierta película de ciencia ficción. Combinando una filipina de gastronomía oscura, con otras cuantas ropas.
De su cinturón colgaba, como recuerdo, un sable láser hecho por su mejor amigo. Su arma predilecta y fetiche personal.
Llevaba el cabello relativamente largo, representando una época en la que su 'rebeldía' le había llevado a creerse el rey del mundo y cometer errores garrafales. De a cual aprendió bastante.
De fondo estaban algunas de sus vivencias, algunos de sus mejores momentos y muchos de sus recuerdos.
Era tal vez, solo un bosquejo bien realizado de mis aspiraciones personales y aquello que quería ser... Por que al final, siempre podía cambiarle elementos y darle una nueva apariencia no era mala idea de cuando en cuando.
Sin embargo, en medio de mi batalla contra la Estrella de la Muerte, dicho retrato se perdió.
Y claro, siempre podía volver a hacerlo.
Pero me enfrento a un gran problema que me aqueja desde que quise volver a mi vida normal:
¿Es ese personaje que tenía visualizado aquel que quiero ser ahora?
Entre otras cuantas dudas, tengo la de "¿Qué carajas hago ahora?"...
Quienes hablaban conmigo decían que yo hablaba con total seguridad al decir que quería estudiar para ser chef. Que llegaría lejos en ello. Yo mismo me recuerdo viendo como todo iba tomando forma poco a poco, maravillado por como el camino aparecía frente a mi.
Hoy, ahora... No estoy seguro de querer eso. Por muchas razones. Una de ellas y posiblemente de las importantes, el hecho de que le voy perdiendo interés. Como siempre sucede con algo que no me va como lo espero.
Y claro, esta vez no fue cosa mía que no me fuera como quería. ¡Yo iba haciéndolo todo lo mejor que podía!... Pero la enfermedad se me cruzo en el camino y todo cambió para mí.
Y tengo, como siempre, al tiempo encima.
... Me siento perdido; solo recuerdo quien solía ser, y no sé quien quiero ser ahora...
No sé que quiero pintar en mi nuevo retrato.
"Piénsalo así: La vida no puede ser de un solo color, como rosa para un 'cuento de hadas'.
Se supone que la vida debe tener todo tipo de colores, para que un día puedas mirar un cuadro totalmente pintado. Con un color representando cada emoción o experiencia que hayas vivido." fue lo que le respondí.
...
A lo largo de mi vida había ido pintando un retrato que parecía mostrar aquello a lo que aspiraba, era una imagen llena de todo lo que me movía y lo que me inspiraba... Era, si así lo quieren ver, el personaje que yo quería ser.
Se veía en dicho retrato a una persona de mirada profunda, que reflejaba lo que había vivido a través de los años y al mismo tiempo no perdía la inocencia de un niño.
Su atuendo recordaba bastante al de aquellos caballeros de cierta película de ciencia ficción. Combinando una filipina de gastronomía oscura, con otras cuantas ropas.
De su cinturón colgaba, como recuerdo, un sable láser hecho por su mejor amigo. Su arma predilecta y fetiche personal.
Llevaba el cabello relativamente largo, representando una época en la que su 'rebeldía' le había llevado a creerse el rey del mundo y cometer errores garrafales. De a cual aprendió bastante.
De fondo estaban algunas de sus vivencias, algunos de sus mejores momentos y muchos de sus recuerdos.
Era tal vez, solo un bosquejo bien realizado de mis aspiraciones personales y aquello que quería ser... Por que al final, siempre podía cambiarle elementos y darle una nueva apariencia no era mala idea de cuando en cuando.
Sin embargo, en medio de mi batalla contra la Estrella de la Muerte, dicho retrato se perdió.
Y claro, siempre podía volver a hacerlo.
Pero me enfrento a un gran problema que me aqueja desde que quise volver a mi vida normal:
¿Es ese personaje que tenía visualizado aquel que quiero ser ahora?
Entre otras cuantas dudas, tengo la de "¿Qué carajas hago ahora?"...
Quienes hablaban conmigo decían que yo hablaba con total seguridad al decir que quería estudiar para ser chef. Que llegaría lejos en ello. Yo mismo me recuerdo viendo como todo iba tomando forma poco a poco, maravillado por como el camino aparecía frente a mi.
Hoy, ahora... No estoy seguro de querer eso. Por muchas razones. Una de ellas y posiblemente de las importantes, el hecho de que le voy perdiendo interés. Como siempre sucede con algo que no me va como lo espero.
Y claro, esta vez no fue cosa mía que no me fuera como quería. ¡Yo iba haciéndolo todo lo mejor que podía!... Pero la enfermedad se me cruzo en el camino y todo cambió para mí.
Y tengo, como siempre, al tiempo encima.
... Me siento perdido; solo recuerdo quien solía ser, y no sé quien quiero ser ahora...
No sé que quiero pintar en mi nuevo retrato.
"Piénsalo así: La vida no puede ser de un solo color, como rosa para un 'cuento de hadas'.
Se supone que la vida debe tener todo tipo de colores, para que un día puedas mirar un cuadro totalmente pintado. Con un color representando cada emoción o experiencia que hayas vivido." fue lo que le respondí.
...
13 abril, 2011
¡Yo te elijo!
"Yo quiero ser siempre el mejor... Mejor que nadie más..."
- Son las 9 de la mañana, estimados radioescuchas... ¡Es un bello día soleado aquí, en la región Kanto! - La radio se había prendido ya, anunciando el fin de los sueños de Mike
- Levántate ya, hijo... - Su madre le empujaba ligeramente para despertarlo - No quieres llegar tarde a la entrega, ¿o si?
- Uhm... - Mike apenas estaba consciente, se había desvelado viendo una batalla por televisión - 5 minutos más...
- ¿Cuales 5 minutos? - Su madre comenzaba a impacientarse - Miguel Cortés, ¡Levántate en este mismo instante!
La notablemente irritada voz de su madre fue suficiente para hacer que él se levantara y estuviera listo en menos de 10 minutos. Desayuno rápidamente y fue corriendo hacia el laboratorio del Profesor Oak, donde le darían su primer Pokémon.
Llegó a tiempo para encontrarse con su hermana, quién le esperaba en la reja de la casa del profesor.
- Estuve cerca de pensar que realmente no llegarías… Otra vez. - Ella le recibió con una sonrisa - Pero aquí estás, me alegro. Ven, vamos, el profesor te espera.
- Gracias por tu apoyo, Dannuz... - Mike le devolvió la sonrisa, un tanto más irónicamente. Que le recordaran que su aventura había iniciado algo tarde debido a su falta de compromiso, era molesto.
- Cuando quieras, hermanito. - Hizo una pausa - ¿Has pensado ya a cuál elegirás?
- Si, lo he hecho. Durante 5 años para ser exactos. Sé muy bien cual es mi elección.
- Bueno pues, vamos allá...
Entraron al laboratorio del Profesor Oak, que en ese momento se encontraba observando de cerca a su Arcanine, un poderoso Pokémon del tipo fuego.
- Muy bien, Arcy, todo parece en orden. - Dijo después de revisarle - ¡Sigues tan fuerte como siempre!
El Pokémon emitió un gruñido de aprobación y volteó a ver a Mike y su hermana, advirtiendo su entrada al profesor.
- Ah, ¡Daniela, Miguel! - Los saludó alegremente - ¡Que gusto verles!
- El gusto es mío, profesor. - Dijo Daniela - Ha pasado algo de tiempo desde la última vez que he estado aquí… ¿Cómo le va?
- Bien bien, todo tranquilo por aquí... - Sonrió - ¿Y tú?... Líder de Gimnasio, impresionante.
- Lo sé. Yo aún no termino de creérmelo. Las responsabilidades son muchas.
- Tú puedes con ellas, Daniela. Todo mundo cree en ti.
Mike se puso a observar alrededor, seguido por la mirada del Arcanine del profesor.
- Me pregunto donde estarán... - Se decía a si mismo, mientras buscaba a los Pokémon iniciales - Deberían estar por aquí...
De pronto, un Umbreon tan oscuro como el cielo de la noche saltó hacía el escritorio, asustando de momento a Mike y avisando a su amo, el profesor, sobre sus movimientos.
- Me alegro de que hayan llegado temprano. Estoy seguro de que estás más que listo para iniciar tu aventura, ¿Verdad Miguel?
- ¿Usted también me hará algún comentario sobre mi retraso de tiempo para poder iniciarla?
- Por supuesto que no, jovencito. Sólo me aseguro de que estás listo. - Hizo una pausa, acariciando al Umbreon - Y como veo que lo estás, ven conmigo. Es hora de que elijas a tu primer Pokémon.
El profesor le guió hacía otro cuarto en su laboratorio, donde descansaba una mesa sobre la cual estaban 3 pokebolas, una con un signo de hierba, otra con un signo de fuego, y otra más con un signo de agua. Mike se quedó mirándolas largo tiempo.
- Todavía recuerdo cuando tuve que elegir mi primer Pokémon... - Dijo Daniela - Fue algo difícil, ¿Saben?
- Al final, hiciste una buena elección. - Observó el profesor Oak - Ese Blastoise tuyo es sencillamente excepcional.
- Gracias, profesor... - Daniela se sonrojó un poco - ¿Has tomado una decisión ya, Miguel?
- Sí... - Mike observó las pokebolas una última vez antes de tomar una - ¡Yo te eligo a ti, Charmander!
La pokebola se abrió, dejando salir en un rayo de luz a su ocupante, una criatura parecida a un dinosaurio de color naranja, ojos verdes, mirada juguetona y con una flama de fuego en la punta de su cola. Charmander miró a Mike y le sonrió.
- Buen inicio, Miguel. - Dijo de pronto el profesor - Le agradas a tu primer Pokémon.
- ¿De verdad? - Esa era una de las cuestiones que preocupaban a Mike
- Sí, lo haces. - Dijo su hermana - Mi Squirtle hizo algo parecido antes de lanzarse hacia mí y abrazarme.
Charmander extendió su pequeño brazo hacia Mike, quién lo tomo tímidamente. El Pokémon exclamó en tono de felicidad. Era verdad, se agradaban. Mike estaba más confiado ahora.
- ¡Genial! ¡Ya tengo mi primer Pokémon!
- Y ahora estás listo. Conocerás otros Pokémon, y muchas personas. Te encontrarás con amigos y enemigos. Recorrerás lugares que jamás habías visto, y quién sabe, tal vez veas cosas que nadie más haya visto también...
- ¿Cosas como que? - Preguntó Mike
- Ya lo sabrás después... - Dijo Oak - Ahora, toma, esta es la última versión del PokeDex te ayudará en la aventura que estás por comenzar.
- Gracias, profesor.
Mike tomó el PokeDex, la pokebola de Charmander y se dispuso a salir del laboratorio, mientras su hermana se despedía del profesor.
- No se preocupe, estaré vigilándolo constantemente.
- No me preocupa el... Sé que estará bien... - Dijo Oak - Sólo espero que no se sienta intimidado por el reto al que se enfrentará...
- Descuide, el sabe a que se enfrenta. Lo ha sabido desde hace años ya. - Daniela le sonrió al profesor - ¡Nos vemos después, profesor!
Afuera del laboratorio, Mike se preguntaba cual sería el siguiente paso, cuando la pokebola de Charmander se abrió.
- Pero que... ¿Charmander?
El Pokémon le sonrió de nuevo.
- ¿Es que no te gusta estar en la pokebola?
El Pokémon le asintió.
- Bueno, supongo que no tiene nada de malo que me acompañes fuera de ella... Será divertido...
El Pokémon volvió a sonreírle.
- Eh, ¡Miguel! - Su hermana le gritaba desde la reja del laboratorio - ¡Espérame!
Bajó las escaleras que le faltaban para reunirse con Mike, quién le miraba alegremente en compañía de Charmander.
- ¿Qué hace afuera de su pokebola? - Daniela preguntó
- Pues, aparentemente, no le gusta estar ahí... - Mike lo acaricio - No veo problema con que esté afuera.
- Supongo... ¿Has pensado en un apodo para el?
- ¿Un apodo?
- Sí, algo que le diferencie de los otros allá afuera... Ja...
- Te llamarás... - Mike miró al Pokémon frente a el - Uhm... Fyer.
Charmander, ahora llamado Fyer exclamó en tono de aprobación.
- Me gusta, bastante original.
- ¡Gracias!
- De nada... Ahora, ven, toma. Un regalo de mi parte para ti.
Mike tomó el paquete que su hermana le daba, y lo abrió ansiosamente.
- Vaya... ¡Un PokePod de última generación! ¡Qué genial! ¡Gracias Dannuz!
- De nada, moco. Espero que seas un rival digno de la medalla que me tocará entregarte si me ganas.
- Lo seré, ya lo verás. ¿Verdad Fyer?
El aludido volvió a exclamar alegremente, asintiendo.
- Me alegro de que ambos piensen así de positivo. El camino que sigue es bastante largo, hermano, y confío en que no te detendrás ante nada.
- ¡No lo haré!
- Es bueno saberlo. - Daniela abrazó a Mike - Vamos, hay que ir con mamá, estoy segura de que querrá conocer a tu primer Pokémon.
"... Atraparlos mi prueba es, entrenarlos mi ideal..."
...
- Son las 9 de la mañana, estimados radioescuchas... ¡Es un bello día soleado aquí, en la región Kanto! - La radio se había prendido ya, anunciando el fin de los sueños de Mike
- Levántate ya, hijo... - Su madre le empujaba ligeramente para despertarlo - No quieres llegar tarde a la entrega, ¿o si?
- Uhm... - Mike apenas estaba consciente, se había desvelado viendo una batalla por televisión - 5 minutos más...
- ¿Cuales 5 minutos? - Su madre comenzaba a impacientarse - Miguel Cortés, ¡Levántate en este mismo instante!
La notablemente irritada voz de su madre fue suficiente para hacer que él se levantara y estuviera listo en menos de 10 minutos. Desayuno rápidamente y fue corriendo hacia el laboratorio del Profesor Oak, donde le darían su primer Pokémon.
Llegó a tiempo para encontrarse con su hermana, quién le esperaba en la reja de la casa del profesor.
- Estuve cerca de pensar que realmente no llegarías… Otra vez. - Ella le recibió con una sonrisa - Pero aquí estás, me alegro. Ven, vamos, el profesor te espera.
- Gracias por tu apoyo, Dannuz... - Mike le devolvió la sonrisa, un tanto más irónicamente. Que le recordaran que su aventura había iniciado algo tarde debido a su falta de compromiso, era molesto.
- Cuando quieras, hermanito. - Hizo una pausa - ¿Has pensado ya a cuál elegirás?
- Si, lo he hecho. Durante 5 años para ser exactos. Sé muy bien cual es mi elección.
- Bueno pues, vamos allá...
Entraron al laboratorio del Profesor Oak, que en ese momento se encontraba observando de cerca a su Arcanine, un poderoso Pokémon del tipo fuego.
- Muy bien, Arcy, todo parece en orden. - Dijo después de revisarle - ¡Sigues tan fuerte como siempre!
El Pokémon emitió un gruñido de aprobación y volteó a ver a Mike y su hermana, advirtiendo su entrada al profesor.
- Ah, ¡Daniela, Miguel! - Los saludó alegremente - ¡Que gusto verles!
- El gusto es mío, profesor. - Dijo Daniela - Ha pasado algo de tiempo desde la última vez que he estado aquí… ¿Cómo le va?
- Bien bien, todo tranquilo por aquí... - Sonrió - ¿Y tú?... Líder de Gimnasio, impresionante.
- Lo sé. Yo aún no termino de creérmelo. Las responsabilidades son muchas.
- Tú puedes con ellas, Daniela. Todo mundo cree en ti.
Mike se puso a observar alrededor, seguido por la mirada del Arcanine del profesor.
- Me pregunto donde estarán... - Se decía a si mismo, mientras buscaba a los Pokémon iniciales - Deberían estar por aquí...
De pronto, un Umbreon tan oscuro como el cielo de la noche saltó hacía el escritorio, asustando de momento a Mike y avisando a su amo, el profesor, sobre sus movimientos.
- Me alegro de que hayan llegado temprano. Estoy seguro de que estás más que listo para iniciar tu aventura, ¿Verdad Miguel?
- ¿Usted también me hará algún comentario sobre mi retraso de tiempo para poder iniciarla?
- Por supuesto que no, jovencito. Sólo me aseguro de que estás listo. - Hizo una pausa, acariciando al Umbreon - Y como veo que lo estás, ven conmigo. Es hora de que elijas a tu primer Pokémon.
El profesor le guió hacía otro cuarto en su laboratorio, donde descansaba una mesa sobre la cual estaban 3 pokebolas, una con un signo de hierba, otra con un signo de fuego, y otra más con un signo de agua. Mike se quedó mirándolas largo tiempo.
- Todavía recuerdo cuando tuve que elegir mi primer Pokémon... - Dijo Daniela - Fue algo difícil, ¿Saben?
- Al final, hiciste una buena elección. - Observó el profesor Oak - Ese Blastoise tuyo es sencillamente excepcional.
- Gracias, profesor... - Daniela se sonrojó un poco - ¿Has tomado una decisión ya, Miguel?
- Sí... - Mike observó las pokebolas una última vez antes de tomar una - ¡Yo te eligo a ti, Charmander!
La pokebola se abrió, dejando salir en un rayo de luz a su ocupante, una criatura parecida a un dinosaurio de color naranja, ojos verdes, mirada juguetona y con una flama de fuego en la punta de su cola. Charmander miró a Mike y le sonrió.
- Buen inicio, Miguel. - Dijo de pronto el profesor - Le agradas a tu primer Pokémon.
- ¿De verdad? - Esa era una de las cuestiones que preocupaban a Mike
- Sí, lo haces. - Dijo su hermana - Mi Squirtle hizo algo parecido antes de lanzarse hacia mí y abrazarme.
Charmander extendió su pequeño brazo hacia Mike, quién lo tomo tímidamente. El Pokémon exclamó en tono de felicidad. Era verdad, se agradaban. Mike estaba más confiado ahora.
- ¡Genial! ¡Ya tengo mi primer Pokémon!
- Y ahora estás listo. Conocerás otros Pokémon, y muchas personas. Te encontrarás con amigos y enemigos. Recorrerás lugares que jamás habías visto, y quién sabe, tal vez veas cosas que nadie más haya visto también...
- ¿Cosas como que? - Preguntó Mike
- Ya lo sabrás después... - Dijo Oak - Ahora, toma, esta es la última versión del PokeDex te ayudará en la aventura que estás por comenzar.
- Gracias, profesor.
Mike tomó el PokeDex, la pokebola de Charmander y se dispuso a salir del laboratorio, mientras su hermana se despedía del profesor.
- No se preocupe, estaré vigilándolo constantemente.
- No me preocupa el... Sé que estará bien... - Dijo Oak - Sólo espero que no se sienta intimidado por el reto al que se enfrentará...
- Descuide, el sabe a que se enfrenta. Lo ha sabido desde hace años ya. - Daniela le sonrió al profesor - ¡Nos vemos después, profesor!
Afuera del laboratorio, Mike se preguntaba cual sería el siguiente paso, cuando la pokebola de Charmander se abrió.
- Pero que... ¿Charmander?
El Pokémon le sonrió de nuevo.
- ¿Es que no te gusta estar en la pokebola?
El Pokémon le asintió.
- Bueno, supongo que no tiene nada de malo que me acompañes fuera de ella... Será divertido...
El Pokémon volvió a sonreírle.
- Eh, ¡Miguel! - Su hermana le gritaba desde la reja del laboratorio - ¡Espérame!
Bajó las escaleras que le faltaban para reunirse con Mike, quién le miraba alegremente en compañía de Charmander.
- ¿Qué hace afuera de su pokebola? - Daniela preguntó
- Pues, aparentemente, no le gusta estar ahí... - Mike lo acaricio - No veo problema con que esté afuera.
- Supongo... ¿Has pensado en un apodo para el?
- ¿Un apodo?
- Sí, algo que le diferencie de los otros allá afuera... Ja...
- Te llamarás... - Mike miró al Pokémon frente a el - Uhm... Fyer.
Charmander, ahora llamado Fyer exclamó en tono de aprobación.
- Me gusta, bastante original.
- ¡Gracias!
- De nada... Ahora, ven, toma. Un regalo de mi parte para ti.
Mike tomó el paquete que su hermana le daba, y lo abrió ansiosamente.
- Vaya... ¡Un PokePod de última generación! ¡Qué genial! ¡Gracias Dannuz!
- De nada, moco. Espero que seas un rival digno de la medalla que me tocará entregarte si me ganas.
- Lo seré, ya lo verás. ¿Verdad Fyer?
El aludido volvió a exclamar alegremente, asintiendo.
- Me alegro de que ambos piensen así de positivo. El camino que sigue es bastante largo, hermano, y confío en que no te detendrás ante nada.
- ¡No lo haré!
- Es bueno saberlo. - Daniela abrazó a Mike - Vamos, hay que ir con mamá, estoy segura de que querrá conocer a tu primer Pokémon.
"... Atraparlos mi prueba es, entrenarlos mi ideal..."
...
09 abril, 2011
Otakus y eso...
"Mique, ¿Por que no existe uno como el?..."
Otakus.
Una especie de tribu urbana que prolifera como conejos en primavera.
Usualmente reservados, de costumbres diferentes y ataviados con elementos que provienen de aquello a lo que le profetizan un fanatismo descomunal, son gente muy creativa y artística.
Además, por experiencia sé que saben escuchar y comprenden sentimientos que algunas otras personas encuentran complicados.
¿Por que escribo este post?
Bueno, se dice por ahí que doy la impresión de odiarles. Cosa que, ya que estamos, no es cierta.
Los otakus son parte de mi mundo por default. Tengo contacto con al menos 1 de ellos(as) a cualquier lugar al que vaya y todos(as) son geniales en su propio y extraño modo.
Y, después de todo, ¿Quién soy yo para juzgarlos?
Soy fan de Star Wars, Assassin's Creed, El Señor de Los Anillos, los Legos y otras cosillas más.
El problema surge cuando dejan de ser otakus con vida, y se vuelven esclavos de lo que ven.
La frase que adorna el inicio de esta entrada es un claro ejemplo de ello.
Una amiga preguntándome por que no existían hombres como los que presentan en los Mangas o Animes... Seriamente negándose a sentir algo por alguien, por que no era como alguno de tantos personajes con características épicas, personalidades sobresalientes y cuerpos usualmente bien formados.
Digo, todos(as) tenemos amores platónicos... ¿Cierto?
Pero esto es demasiado. Es llevar la fantasía a un nuevo nivel, uno que te consume. Uno que no te deja vivir. Es encerrarte en ese mundo y no vivir la realidad.
Por otro lado, están también aquellos que presumen ser Otakus.
En mis tiempos, al experimentar sobre Tribus Urbanas, yo recuerdo que los Otakus no presumían serlo. Eran discretos. Se juntaban y hacían cosas enteramente divertidas entre ellos. Su creatividad hacía que el único limite fuese el cielo.
En la actualidad, parece que dejó de ser algo con esencia y se volvió más bien otra moda más. Tanto como los Emo en sus 'mejores días', o los Hipsters ahora.
Y esto aplica para cualquier tipo de fanatismo.
Una cosa es que te guste, eso esta genial por que es parte de tu forma de ser y tus características como persona... Pero irse a al extremo, eso es el error.
No me caen mal... Solo considero que algunos rebasan la línea del gusto y se toman demasiado en serio lo que ven, olvidando así que allá afuera hay un mundo que, bien o mal, puede darles satisfacciones y experiencias más gratificantes que ver un manga o anime.
... De hecho, yo fui una especie de otaku alguna vez... Un wanna-be, más bien...
...
Otakus.
Una especie de tribu urbana que prolifera como conejos en primavera.
Usualmente reservados, de costumbres diferentes y ataviados con elementos que provienen de aquello a lo que le profetizan un fanatismo descomunal, son gente muy creativa y artística.
Además, por experiencia sé que saben escuchar y comprenden sentimientos que algunas otras personas encuentran complicados.
¿Por que escribo este post?
Bueno, se dice por ahí que doy la impresión de odiarles. Cosa que, ya que estamos, no es cierta.
Los otakus son parte de mi mundo por default. Tengo contacto con al menos 1 de ellos(as) a cualquier lugar al que vaya y todos(as) son geniales en su propio y extraño modo.
Y, después de todo, ¿Quién soy yo para juzgarlos?
Soy fan de Star Wars, Assassin's Creed, El Señor de Los Anillos, los Legos y otras cosillas más.
El problema surge cuando dejan de ser otakus con vida, y se vuelven esclavos de lo que ven.
La frase que adorna el inicio de esta entrada es un claro ejemplo de ello.
Una amiga preguntándome por que no existían hombres como los que presentan en los Mangas o Animes... Seriamente negándose a sentir algo por alguien, por que no era como alguno de tantos personajes con características épicas, personalidades sobresalientes y cuerpos usualmente bien formados.
Digo, todos(as) tenemos amores platónicos... ¿Cierto?
Pero esto es demasiado. Es llevar la fantasía a un nuevo nivel, uno que te consume. Uno que no te deja vivir. Es encerrarte en ese mundo y no vivir la realidad.
Por otro lado, están también aquellos que presumen ser Otakus.
En mis tiempos, al experimentar sobre Tribus Urbanas, yo recuerdo que los Otakus no presumían serlo. Eran discretos. Se juntaban y hacían cosas enteramente divertidas entre ellos. Su creatividad hacía que el único limite fuese el cielo.
En la actualidad, parece que dejó de ser algo con esencia y se volvió más bien otra moda más. Tanto como los Emo en sus 'mejores días', o los Hipsters ahora.
Y esto aplica para cualquier tipo de fanatismo.
Una cosa es que te guste, eso esta genial por que es parte de tu forma de ser y tus características como persona... Pero irse a al extremo, eso es el error.
No me caen mal... Solo considero que algunos rebasan la línea del gusto y se toman demasiado en serio lo que ven, olvidando así que allá afuera hay un mundo que, bien o mal, puede darles satisfacciones y experiencias más gratificantes que ver un manga o anime.
... De hecho, yo fui una especie de otaku alguna vez... Un wanna-be, más bien...
...
06 abril, 2011
Borrador sin titulo...
El espacio estaba cubierto por explosiones, disparos, cazas y fragatas... La batalla estaba en su apogeo...
En uno de tantos giros inesperados en esta guerra que llevaba años, la batalla comenzó a ir en torno al sistema Libia, muy cerca de la Tierra. Argos buscaba poder explotar las riquezas de Libia y unir a sus habitantes a su causa, puesto que muchos de ellos eran sensibles a la Fuerza.
Mientras tanto, los Jedi de toda la galaxia se concentraban en defender la Tierra, Libia y el espacio alrededor de estos sistemas. No se podían dar el lujo de dejar ganar a Argos, por que eso podría significar el fin de la República.
En los hangares de los cruceros del Ejército, Mique y Alex abordaban sus cazas dispuestos a pelear, sabiendo que era muy posible que fuese la última vez que se vieran...
- Como nota curiosa, sigo pensando que volar es para droides. - Dijo Alex, a modo de broma - Pero supongo que estoy aquí en el espacio y no en tierra por que alguien debe cuidarte.
- No lo sé. - Le respondió Mique, entre risas - Tampoco es que tu te cuides muy bien solo...
Una caza verde paso por enfrente de ellos, seguida de un escuadrón completo de cazas clón, hacía la batalla. Mique y Alex cerraron las carlingas de sus cazas y se dispusieron a seguir al maestro Yoda a la batalla.
- ¡Intenta no destruir tu caza, Mique! - Bromeó Alex por el comunicador.
Mique se quedó en silencio mientras se internaban en el espacio. Apenas saliendo del hangar, las explosiones de la batalla comenzaban a verse a no mucha distancia de donde estaban, y debían maniobrar con mucha habilidad para evitar que los pedazos de otras naves les golpearan.
Los Jedi esquivaban con gracia y disparaban con certeza. Y sin embargo, no podían dejar de sentir cierta inseguridad a cada momento que pasaba, con cada explosión que evadían y cada disparo que les pasaba de largo. Era como si algo siniestro estuviese presente.
Y entonces, lo vieron. Una caza Jedi Interceptor color negra. Resaltaba entre la batalla por sus rápidos movimientos y obviamente, el color. Verla infundía temor en los escuadrones de la República. Era la caza personal de Argos.
- Mique... - Se oyó decir a Alex por el comunicador.
- Bienvenido a la batalla...- Dijo Mique en tono frío - ... Padre.
"Hemos perdido un Puesto de Comando..."
...
En uno de tantos giros inesperados en esta guerra que llevaba años, la batalla comenzó a ir en torno al sistema Libia, muy cerca de la Tierra. Argos buscaba poder explotar las riquezas de Libia y unir a sus habitantes a su causa, puesto que muchos de ellos eran sensibles a la Fuerza.
Mientras tanto, los Jedi de toda la galaxia se concentraban en defender la Tierra, Libia y el espacio alrededor de estos sistemas. No se podían dar el lujo de dejar ganar a Argos, por que eso podría significar el fin de la República.
En los hangares de los cruceros del Ejército, Mique y Alex abordaban sus cazas dispuestos a pelear, sabiendo que era muy posible que fuese la última vez que se vieran...
- Como nota curiosa, sigo pensando que volar es para droides. - Dijo Alex, a modo de broma - Pero supongo que estoy aquí en el espacio y no en tierra por que alguien debe cuidarte.
- No lo sé. - Le respondió Mique, entre risas - Tampoco es que tu te cuides muy bien solo...
Una caza verde paso por enfrente de ellos, seguida de un escuadrón completo de cazas clón, hacía la batalla. Mique y Alex cerraron las carlingas de sus cazas y se dispusieron a seguir al maestro Yoda a la batalla.
- ¡Intenta no destruir tu caza, Mique! - Bromeó Alex por el comunicador.
Mique se quedó en silencio mientras se internaban en el espacio. Apenas saliendo del hangar, las explosiones de la batalla comenzaban a verse a no mucha distancia de donde estaban, y debían maniobrar con mucha habilidad para evitar que los pedazos de otras naves les golpearan.
Los Jedi esquivaban con gracia y disparaban con certeza. Y sin embargo, no podían dejar de sentir cierta inseguridad a cada momento que pasaba, con cada explosión que evadían y cada disparo que les pasaba de largo. Era como si algo siniestro estuviese presente.
Y entonces, lo vieron. Una caza Jedi Interceptor color negra. Resaltaba entre la batalla por sus rápidos movimientos y obviamente, el color. Verla infundía temor en los escuadrones de la República. Era la caza personal de Argos.
- Mique... - Se oyó decir a Alex por el comunicador.
- Bienvenido a la batalla...- Dijo Mique en tono frío - ... Padre.
"Hemos perdido un Puesto de Comando..."
...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)